El día que compré estos pantalones de rayas la verdad es que no lo hice muy convencida. El corte que tienen no es de mis predilectos, pero una me iba y otra me venía, además, estaba con mi madre y ella me aconsejó que me los comprara porque seguro que los iba a llevar. Menos mal que le hice caso, me los estoy poniendo hasta la saciedad, es más parecen mi uniforme de trabajo porque voy tan cómoda y fresquita con ellos que tal cual os los enseño combinados con una camiseta básica y complementos en fucsia es como suelo llevarlos.