Muchas veces hemos hablado de productos y trucos para recuperar un cabello dañado, bien por el uso de químicos, al haber aplicado demasiados productos, la exposición a los rayos del sol, el cloro de las piscinas, el aire frío del invierno o lo que sea, el caso el que el cabello se estropea, las puntas se abren y es muy difícil de recuperar aunque apliquemos productos específicos. Esto es lo que me ha pasado a mí ésta temporada, especialmente a causa de la permanente que es uno de los procesos más fuertes que puedes hacer en el cabello y me estropeó bastante las puntas. Si a ésto le añadimos el uso diario de productos para los rizos, los efectos del verano y el estrés, llegamos a un punto en que no miento si os digo que no podía ni peinarme, con lo que encima me arrancaba cabello y junto a la caída que ya tenía, poco pelo me iba quedando… por lo tanto, poco volumen.
Había que dar un paso drástico y sanear ésto, así que me puse una tarde y éstos son los pasos que seguí:
El cambio queda a la vista, nada drástico, pero mucho más sano, por la parte de arriba he cogido volumen y ahora es mucho más fácil de peinar sin arrancarme prácticamente nada, las puntas mucho más sanas. De color como veis me queda poco o nada, ya os lo contaré otro día.
