Ese momento en que subes al escenario, diploma en mano y sonrisa de oreja a oreja, merece un peinado que esté a la altura. No es solo cuestión de vanidad: cuando te sientes guapa, te comportas diferente. Y créeme, en las fotos se nota.
La clave está en elegir algo que funcione con tu tipo de pelo, tu cara y, sobre todo, que te permita moverte con seguridad. Nada de experimentos de último minuto. Lo ideal es hacer una prueba con tiempo, así evitas sorpresas el día D.
Te traemos desde recogidos románticos hasta opciones con trenzas que elevan cualquier look. Hay para todos los gustos y niveles de complicación.
Si lo tuyo es lo delicado y femenino, aquí encontrarás todas las claves para un resultado que combina elegancia con ese toque soñador que toda graduada desea.

Un repaso por uno de los grandes clásicos que siempre funciona. Las trenzas holandesas son tu aliada si quieres algo estructurado pero con movimiento.

Aquí verás cómo integrar varias trenzas en un mismo peinado para lograr un efecto mucho más elaborado y fotogénico que simple.

Si quieres añadir un accesorio que marque la diferencia, una diadema puede transformar tu peinado. Todo lo que necesitas saber sobre cómo portarla sin que se mueva.

No quieres todo recogido pero buscas orden. El semirecogido es esa solución intermedia que permite llevar el pelo suelto pero controlado.

Te sorprenderá cuánto cambia un moño cuando le añades flores frescas o sintéticas. Es sutil pero deja un impacto visual importante en las fotos.

Aquí encontrarás cómo crear ese efecto de lazo usando las propias trenzas. Es original, diferente y funciona especialmente bien si llevas el pelo largo.

Si quieres la apariencia de una trenza pero tu pelo no lo permite, el falso trenzado es tu secreto. Menos tiempo en la peluquería y mismo impacto visual.

Lo importante es que disfrutes de ese momento. Prueba, juega con opciones y elige lo que te haga sentir tú misma, solo que mejorada.