
Todas queremos cambiar nuestro look capilar: las que tienen cabello liso desean rizos y viceversa. Si a esto le sumamos aprender a usar correctamente la plancha de pelo, el resultado puede ser frustrante. Por eso te traemos los mejores trucos y consejos para dominar tu plancha de cabello y conseguir resultados profesionales sin dañar tu melena.
Antes de empezar, es importante conocer qué tipo de planchas existen, ya que cada una tiene características diferentes y usos específicos.
Las tenacillas son el complemento perfecto de la plancha y se diferencian por su diseño para crear distintos tipos de ondas y rizos.
Antes de usar la plancha, tu cabello debe estar totalmente seco. Aunque algunas planchas cerámicas o de titanio permiten un ligero grado de humedad, no es lo recomendable para evitar daños.
Aplica siempre un protector térmico en todo el cabello. Este es indispensable para proteger tu melena del calor intenso y reducir el daño causado por la plancha.
La temperatura no debe superar 365 grados. Para cabellos finos, teñidos o dañados, usa menos de 200 grados. Para cabellos gruesos y resistentes, utiliza entre 200-300 grados.
Si quieres que tu peinado dure más horas, aplica laca después de terminar. Es molesta pero muy efectiva para mantener la forma durante todo el día.
Plancha el cabello hacia arriba y hacia el techo para conseguir más volumen natural en la parte superior de la cabeza. Este truco es perfecto para dar más cuerpo al peinado.
Comenzando desde la raíz, sujeta la plancha y gira el mechón hacia abajo. Luego muévelo hacia abajo y voltéalo hacia el lado contrario. Repite rápidamente para evitar marcas. Finaliza pasando los dedos por el cabello y añade laca si lo necesitas.
Agarra un pequeño mechón desde la raíz, levántalo hacia el techo y envuelve el cabello alrededor de la plancha manteniéndola recta. Gira la plancha hacia atrás dos veces y desliza hacia abajo mientras sostienes el cabello hacia el frente con las manos.
Enrolla el mechón sobre sí mismo y luego pasa la plancha sobre él. Obtendrás rizos naturales y suaves en mucho menos tiempo que otros métodos.
Si no tienes tenacillas, usa dos lápices o rotuladores colocados en fila y forrados con papel de aluminio como soporte. Enrolla el cabello alrededor, pasa la plancha por encima y conseguirás rizos sencillos y duraderos. El tipo de rizo dependerá de cómo enrolles el cabello.
Comienza a rizar lo más cerca posible de la raíz. Esto hará que el rizo aguante más tiempo y, además, dará la impresión de que tu cabello es más largo.
La posición de la herramienta determina el resultado final. En vertical, obtendrás rizos definidos con la plancha y rizos bien marcados con tenacillas. En horizontal, la plancha crea ondas suaves y las tenacillas producen ondas más pronunciadas.
Usa la plancha solo cuando sea necesario y nunca pases varias veces por el mismo mechón. Esto reduce significativamente el daño térmico acumulativo en tu melena.
Divide tu cabello en secciones antes de empezar. Esto facilita el trabajo, asegura resultados uniformes y hace que el proceso sea más rápido y controlado.
Limpia regularmente las placas de tu plancha para eliminar residuos de productos. Una plancha limpia distribuye mejor el calor y prolonga su vida útil.
Recuerda que el calor daña el cabello, así que intenta espaciar los usos de la plancha. Usa máscaras hidratantes semanalmente para compensar la pérdida de humedad causada por el calor y mantén tu melena saludable y brillante.