La 32 edición de los Premios Goya nos dejó unos estilismos en los que una vez más el negro fue el protagonista de la noche, seguido de los tonos rojos, granates, dorados y algún que otro blanco.
Una noche en la que “La librería” se llevó el premio a mejor película e Isabel Coixet premio a mejor dirección por el mismo film.




























