Porosidad del cabello: qué es y cómo mejorla

La porosidad del cabello es la capacidad que tiene de absorber y mantener la humedad junto con otras sustancias. Esta capacidad la determina el estado en el cual se encuentra la cutícula (la capa externa de cada fibra capilar), junto con otros factores como el uso de productos químicos como tintes o permanentes, el uso de herramientas de calor como planchas o rizadores, la herencia, los sulfatos y factores climatológicos, entre otros.
 



El cabello está formado en un 90º de queratina y consta de 3 capas: el córtex, la médula y la cutícula. Ésta última, la más externa, determina qué grado de porosidad tiene junto a los demás factores que hemos visto anteriormente.

CARACTERÍSTICAS DEL CABELLO SEGÚN SU POROSIDAD:

Un cabello con porosidad baja tiene una cutícula bastante cerrada, entrelazada, el agua y los productos capilares no penetran bien, repele la humedad, sin embargo, la mantiene durante más tiempo una vez se ha hidratado. Éste tipo de cabello tarda más tiempo que los demás en mojarse por completo y son más propensos a acumular grasa y suciedad.

Un cabello con porosidad alta no logra nunca la hidratación necesaria ya que la pierden con la misma facilidad y rapidez que la consigue. Las cutículas están abiertas, el pelo un tanto seco, encrespado y se enreda con mucha facilidad.

Un cabello con porosidad media es un término medio, la cutícula esta flexible, permite la entrada de humedad y productos pero no los pierde tan rápido, sino que consigue mantenerlos durante un tiempo. Éste tipo de pelo necesita menos cuidados y hay multitud de productos donde elegir ya que tiene la apertura de cutículas ideal.

Puedes leer aquí una prueba muy sencilla que ya os conté que se puede hacer en casa con un vaso de agua y saber así, cuanto de poroso es tu cabello.

¿CÓMO MEJORAR LA POROSIDAD?

Aproximadamente, el 50% de la población tiene mucha o poca porosidad en el cabello en algún momento de su vida, pero es una condición que se puede tratar y mejorar con productos y rutinas:

Para tratar cabellos con porosidad baja utiliza productos de alta hidratación y a su vez, que sean ligeros como el aceite de coco, de semilla de uvas o de almendras. Utiliza mascarillas específicas sin proteínas y aclara con agua caliente para ayudar a que las cutículas se abran y puedan así, absorber los nutrientes que necesitan.


Para tratar cabellos muy porosos utiliza productos con proteínas que ayuden a reparar y minimizar la pérdida de hidratación. Productos con soja, queratina o arginina pueden venir muy bien en éstos casos. Utiliza productos anti encrespamiento y aclara con agua tibia para ayudar a cerrar la cutícula.

Para los cabellos de porosidad media no hace falta tener ningún tipo de cuidados especiales, tan sólo destacar el uso de productos sin sulfatos que no resequen ni dañen la cutícula y proporcionarle una hidratación profunda cada mes o cada quince días.

Observa bien tu cabello para saber cuanta porosidad tiene y ayúdale a mejorar!