Cuando empiezas a correr te dicen que es el deporte más barato, que no hay que gastarse un dineral en material, que sólo necesitas unas zapatillas y listo...pues los que llevéis años coriendo ya sabéis que no es verdad, y los que estéis empezando... ¡no os dejéis engañar! Yo empecé con las zapatillas mas baratas de Decathlon, pero ahora llevo unas Nike; corría sin reloj y ahora llevo uno con pulsómetro, gps y música todo en uno; las camisetas no valen las de las carreras y tienen que ir a juego con las mallas...
Aunque no nos engañemos, en realidad todo esto es prescindible. Pero de lo que sí que no podemos prescindir es de nuestra salud. Yo por eso, y tras la primera lesión, me hice un estudio de la pisada y unas plantillas. La primera vez fue a través de un cupón de Groupon, y aunque (como me dijeron después) las plantillas no me hacían mal, tampoco eran apropiadas para hacer deporte. Además, también me descubrieron una descompensación de 11mm entre una pierna y otra, con lo que necesito que una de las plantillas lleve una pequeña alza de 4 mm.
Total, que desde que llevo plantillas, no puedo usar cualquier calzado y estoy condenada a llevar zapato cerrado prácticamente todo el año. Pero esto no quiere decir que vaya siempre en zapatillas, así que hoy os voy a enseñar mis truquitos para ir mona a la par que cuido mi pisada (además de alguna excepción que hago muy de vez en cuando).
Estas son las culpables de que tenga que buscar bien qué calzado me compro...
Para correr ya sabeis que llevo las Nike Vomero. Hay muchos detractores de Nike pero de las que he probado para mí son las más cómodas. La única pega que las veo es que la suela es muy blandita y duran poco, pero ya os conté mi truco para encontrar zapatillas baratas.
Así que si os tienen que poner plantillas no os asustéis y pensad que tenís muchas posibilidades. En el mismo centro donde me hice las plantillas también hacen unas especiales para zapatos de tacón, pero de momento el sueldo no me da para tanto... jejeje.