Buenas!!!
Hoy os traigo un maquillaje en tonos rojizos. Tenía muchas ganas de traeros un maquillaje cañero con esta tonalidad, porque me parece un color muy especial que favorece mucho a los ojos marrones y verdes.
En esta ocasión os presento dos opciones, una sin glitter y otra con glitter. A mí personalmente me gusta más con glitter. Los pigmentos siempre le dan un toque más especial al maquillaje, consiguen que el efecto sea más profesional, si no parece que le falte algo, o quizás simplemente soy yo que soy una loca de los pigmentos.
Para hacer el maquillaje he utilizado pocos productos. Como base usé el Long Lasting Stick en el tono 37 de Kiko, es un tono rojizo metalizado. Creo que habrá pocas personas amantes del maquillaje que no conozcan este producto, pero por si acaso hay alguna despistada, os cuento que son jumbos que se difuminan genial y que tienen un acabado muy intenso y duradero. Éste en especial tiene un acabado metalizado, pero los hay mates y con glitter. El único problema que presentan es que son algo grasos y ciertos párpados pueden necesitar una prebase para evitar los odiados pliegues.
Tanto en el lagrimal como para hacer la transición utilicé dos sombras de Inglot. Una en tonos dorado claro la 27 y la 412 que es un tono dorado viejo metalizado precioso. Y para dar ese punto de luz extra en la parte interna del ojo, arriba del lagrimal apliqué la sombra 35 de la misma marca, es un blanco metalizado con destellos plateados y azulados.
Y finalmente el toque de luz al maquillaje protagonizado por el pigmento 86 de Inglot. Es un tono rojizo que tornasola a tonos rosados y dorados, como podéis ver en la foto.

Aquí podéis ver la diferencia del look terminado con y sin pigmento. Como os comentaba al principio del post gana con el pigmento, quizás en las fotos no se aprecie tanto como en directo porque no podéis ver el movimiento y tornasolado del glitter.

Ahora es el turno de las pestañas postizas, en esta ocasión y para que vierais el efecto las he aplicado adhiriéndolas en la parte interna de las pestañas, no encima de ellas como suelo hacer normalmente. De este modo las pestañas quedan integradas a la perfección con las originales y cuesta más diferenciarla a simple vista. La verdad es que el acabado es más bonito y natural pero es algo más complicado y más en ojos sensibles como los míos. Las pestañas postizas que utilicé son las Eylure Katy Perry Lashes Oh Honey!.

En el rostro, para armonizar con el resto del maquillaje apliqué un tono de colorete rojizo, en particular el Flushed de Sleek, un tono granate con acabado mate. Lo apliqué a modo de contouring -debajo del pómulo- no en la zona de las mejillas, pretendía realizar un acabado más "teatral" y llamativo.
En los labios también utilicé tonos rojizos. Primero los perfilé con el lápiz Beet de Mac. Uno tono vino que casa a la perfección con el labial 04 de Etnia. Los dos son tonos rojizos pero con un punto rosa precioso.
