
La micropigmentación y el microblading son procedimientos estéticos cada vez más populares para realzar cejas, labios y ojos. Sin embargo, uno de los errores más comunes que pueden comprometer los resultados es la exposición al sol antes o después del tratamiento.
Si quieres que el pigmento se fije correctamente y evitar problemas como manchas, cambios de color o cicatrices, sigue esta guía con los tiempos recomendados y los mejores cuidados para una recuperación segura.
Antes de someterte a una micropigmentación o microblading, es fundamental que la piel esté en su estado óptimo. Esto significa evitar cualquier irritación, sensibilidad o daño causado por la exposición solar.
Lo recomendable: Evita el sol al menos 7 días antes del tratamiento y protege la piel con protector solar de amplio espectro si debes estar al aire libre.
El postratamiento es clave para que el pigmento se fije de manera uniforme y sin complicaciones. La piel tratada está en un proceso de cicatrización y cualquier daño solar puede afectar el color y la textura.
Oxidación del pigmento: El sol puede alterar el color, volviéndolo rojizo, gris o incluso verdoso.
Lo recomendable: Evita la exposición solar directa durante al menos 4 semanas. Si debes salir, usa un protector solar de SPF 50+, gafas de sol y un sombrero para minimizar el riesgo.
Para garantizar los mejores resultados, sigue estas recomendaciones:
Si estás pensando en hacerte una micropigmentación o microblading, el cuidado pre y postratamiento es clave para obtener resultados naturales y duraderos. Evitar el sol antes y después del procedimiento reducirá riesgos y garantizará que el pigmento se fije correctamente.
Programa tu cita en una época en la que puedas seguir estas recomendaciones sin problemas y protege tu inversión en belleza con los cuidados adecuados.