
Cuando se acerca el verano a casi tod@s nos gusta tener una piel bronceada. El problema es que no tenemos cerca la playa y recurrimos a centros de belleza con cabinas llamadas Solariums. Pero es tan malo como dicen??. En este post te lo explico todo.

Hace un par de años cuando se acercaba el buen tiempo iba a solariums o salónes de bronceado. Era la mejor manera en el menor tiempo posible de pasar de tener una piel blanquita a bronceada, pero realmente nunca pensé si era malo para mi piel o los efectos a largo plazo. Solo quería estar morena fuese como fuese.
Tenia la idea de que al estar con más color luciría mejor (parece que estas más delgada), pero merece la pena dañar las fibras de colageno y elastina y que me salgan pliegues y arrugas?!.
Un solarium es un dispositivo que emite rayos ultravioletas que se utilizan para producir un bronceado cosmético. Emiten un rayo UV que es algo similar a la luz solar. Solo hay que acostarse en una cama UV, o ponernos delante de un panel sobre la piel.
Los solariums emiten radiación UV hasta 3 veces más fuertes que el sol en verano a mediodía penetrando en la capa profunda de la piel.
Según la estadísticas, el uso de un solarium aumenta el envejecimiento prematuro, perdida de elasticidad de la piel, reduce los niveles de colageno, manchas y pigmentación, además de acrecentar el riesgo de sufrir cáncer de piel...
Tiene alguna ventaja?!. No causa quemaduras, estimula la producción de Vitamina D (está vitamina es fundamental en aumentar el flujo de calcio en el torrente sanguíneo), combate el acné ya que deshidrata la piel (aunque aparecen marcas/manchas) y ofrece un bronceado más rápido que estar horas al sol.