
Sombra nº 808: es un violeta que en la piel tiende a vino. Es tremendamente sedosa, fácil de difuminar, pigmenta muchísimo y como sombra principal realza los ojos verdes y marrones muchísimo.
La estoy usando mucho en la cuenca, combinada con otra más clarita en el párpado móvil, pero también para delinear a ras de las pestañas y difuminar hacia arriba. Resalta la mirada y queda muy bonita.

Sombra nº 835: Es la más especial en cuanto al tono una vez sobre la piel. He querido poner tanto la sombra en su godet como en la piel junto para que viéseis estas diferencias: al transparentar un poco, se queda más amarronada, pero si la luz le da directamente es un lila grisáceo metalizado precioso. Según la cantidad que añadáis será más o menos cálida.
Favorece un montón, difuminada queda elegante sin ser demasiado llamativa si no os gusta ir muy cargadas a diario. pero combina genial con alguna más oscura para looks de noche o ahumados.
Sombra nº 860: A esta sombra le pasa algo parecido a la anterior: es gris violácea, lo contrario a la anterior donde la base era el violeta, sobre la piel se amarrona y queda como un bronce muy parecido a Pátina de MAC (salvando las distancias, no me coma nadie).
Queda increiblemente bonita por si sola, es una sombra muy versátil y añadible a looks con más sombras, pero en el tercio interior del ojo, para iluminar, también es brutal. La uso muchísimo a diario, las tengo todas en una paleta imantada para tenerlas más a mano.
Sombra nº 892: Muy parecida a la 835, pero esta es mucho más berenjena y cálida que el marrón dorado. Todo va a gustos, que para eso están los colores y las sombras primas hermanas.
Se difumina muy bien y me encanta como queda para un ojo rasgado. Esa marca que véis en la foto es de haberla usado con agua para mejorar la pigmentación aún más, lo cual os juro que funciona si queréis usarla tal cual es.

Hean tiene productos más simplones, pero sin duda sus sombras son lo mejor que tiene. Por el precio de una sombra de una marca de gama media-alta, aquí tienes nueve. Pigmentan, duran, se difuminan y se trabajan sin dejar parches igual o mejor que ellas. Es una marca que no testa en animales, barata y con una gama de tonos muy amplia. Con lo cual... ¿para qué necesitamos más?
Las conocí a través de Maquillalia, que en su día enviaba muestras e incluso chuches, y enviaba alguna que otra de tonos más normalitos. Me quedé enamorada de su sombra negra y cuando vi swatches de esa maravilla de 823 tuve que hacerme con varias aprovechando un pedido a Bekamakeup. Sin duda, si queréis ampliar tonalidades en vuestra colección sin arruinaros os las recomiendo muy mucho.