Si un diseñador de zapatos es mundialmente famoso ese es Manolo Blahnik. Sus creaciones, zapatos ornamentales, de puntera afilada y construidos como pequeñas esculturas, conocidos simplemente como «manolos», eran objeto de culto hasta que alcanzaron fama en todo el mundo gracias a la serie Sexo en Nueva York. En una de las escenas más conocidas, Carrie Bradshaw le suplica a un atracador que no le quite sus preciados manolos. El ladrón no tiene piedad y deja a la protagonista descalza.
Manolo Blahnik dice "La serie hizo que personas que antes ni tocaban mis zapatos empezaran a comprarlos a montones y carísimos», apunta el canario. Mujeres como locas hacían cola para conocerme". "Después de tantos años, he encontrado el punto de equilibrio de la anatomía de la mujer", explica. Como él, sus creaciones son elegantes, tienen sentido del humor y fantasía. Aunque puede considerarse el precursor de la fiebre de las alzas, detesta los excesos a los que nos hemos acostumbrado. "No me gustan los tacones muy altos, siempre los ha habido en Hollywood, en las tiendas baratas de actrices porno".
Las bailarinas de ballet llevan zapatillas de punta casi todos los día, esto hace que para ellas caminar en tacones sea muy fácil y lo hacen con una gracia innata.





Jersey y falda, ambos de Rochas; cinturón de Valentino, tiara y pulseras, todo de López Linares; zapatos de Manolo Blahnik.

Vestido rosa con volantes y pedrería de Viktor & Rolf, zapatos de Manolo Blahnik
Las fotos preciosas son de Pablo Zamora .El Pais S Moda