De seguro ya habrás escuchado sobre el Ácido Hialurónico y todos los beneficios que ofrece a la piel. Realmente es uno de los activos más conocidos y esto se debe a las importantes propiedades que tiene.
Vamos a adentrarnos un poco en el mundo de este Ácido y deja que te muestre realmente lo que es, de manera que puedas usarlo con confianza y de la forma correcta en todos tus tratamientos de belleza.
El ácido hialurónico es una molécula cuya propiedad principal es la de atraer agua y mantenerla retenida por largos periodos de tiempo. Es por ello que se puede encontrar en el organismo en sitios donde se necesite hidratación, como los cartílagos, tejido conectivo, líquido sinovial, ojos, etc.
Sin embargo, a medida que pasan los años, las propiedades de este ácido comienzan a disminuir y su ausencia se comienza a notar fácilmente, más que todo en la piel, donde debido a la falta de hidratación se aprecia más las arrugas faciales.
¿Cuál es su función principal en la piel? Mejorar la estructura celular, proveer hidratación y reconstruir la estructura del tejido epitelial. Es por ello que gracias a su aplicación podemos ver una mejoría en:
Otra de sus propiedades se ve en la producción de colágeno, gracias a que retiene el agua y mantiene a las células hidratadas.
Este ácido no solo se utiliza en el rostro, sino también en las articulaciones para tratar dolores o inflamación de origen articular. Es importante mencionar que, en cualquiera de sus presentaciones, debe ser aplicado por un especialista. A menos de que lo consigas en forma de sérum o como un componente extra de algún cosmético como cremas.

Dependiendo del organismo, el ácido hialurónico puede producir efectos secundarios que van a depender también de la manera en la que este se administre en el organismo. Los efectos secundarios pueden aparecer entre 24 y 48 horas posteriores a su aplicación y se manifiestan con:
Por eso siempre es importante consultar con un profesional para que te oriente.
Ya que hemos llegado al final, te pregunto ¿Conoces los usos de la glicerina? ¡Pruébala en tu rutina de belleza!