En muchas ocasiones hemos hablado de los aceites para el cabello, tema que hoy vamos a ver en profundidad, ¿para qué se utilizan? ¿lo necesitas? ¿cuál es el que mejor te va? ¿como se usan?

Son aceites naturales que se usan como tratamiento, como preparador del cabello, incluso como sustituto de la mascarilla o acondicionador. Cada vez más usado en peluquería, es un producto que beneficia muchísimo al pelo, sella la cutícula, reanima el color, restaura las fibras secas, ayuda a mantener las puntas cerradas y nutridas… Ricos en vitaminas, proteínas y antioxidantes se han convertido en básicos en la rutina de belleza.
Los aceites capilares reparan el cabello de manera rápida, cómoda y eficaz, lo nutren, le aportan brillo, lo acondicionan y lo protegen de los daños posteriores, de los efectos medio ambientales, del propio envejecimiento, además, pueden ayudar a eliminar el frizz y a facilitar el moldeado.
Aunque cada vez hay mas variedad en el mercado, los más comunes y sus principales beneficios son los siguientes:
Como habéis podido ver, cada uno de ellos aunque los beneficios son los mismos, se centran en algunos problemas en concreto, por lo que hay que examinar las características y problemas del cabello que se quiere tratar y elegir el más adecuado para ello. Aunque se pueden echar en cualquier tipo de cabello y cada vez están más preparados para que no aporten grasa, no dejan de ser aceites con textura oleosa, por lo que en cabellos grasos hay que tener un poco de cuidado de no aplicar demasiada cantidad y hacerlo sólo en las puntas.
Como siempre hemos dicho, hay que leer las indicaciones del fabricante en cuando a cada producto en concreto y hacer caso absoluto de lo que indique, pero en el caso de no contener instrucciones o de no conservar en envase, el modo de uso habitual de los aceites capilares es el siguiente:
Pon un par de pulsaciones de producto sobre las manos y frótalas para que se caliente, de éste modo, penetrará mejor en el cabello y su efecto será mayor. Los aceites capilares no se aplican sobre las raíces, si el cabello es normal o seco, hazlo en medios y puntas, si por el contrario, es graso, tal y como hemos dicho anteriormente, hazlo tan solo en las puntas.