Seguramente te ha pasado: ves a alguien con una trenza que parece sacada de una revista de moda y piensas "yo nunca podría hacerme eso". Pues bien, aquí viene la buena noticia: la trenza de espiga es mucho más accesible de lo que parece. Solo necesitas paciencia, un poco de práctica y estos trucos que te compartimos.
Este tipo de peinado no es solo bonito (que lo es, y mucho), sino que además es versátil. Vale para ir a trabajar, para una boda, para un día de playa o simplemente para un lunes sin ganas de arreglarse demasiado. Es uno de esos peinados que funciona prácticamente en cualquier contexto, y eso es oro puro.
Te vamos a contar paso a paso cómo conseguir este efecto de "cola de pez" que tanto nos encanta, qué variantes existen y cómo adaptarlo según tu tipo de pelo y la ocasión. Spoiler: es más fácil de lo que piensas.
El tutorial definitivo para dominar esta técnica desde cero. Aquí verás cada movimiento desglosa para que no te pierdas en ningún momento.

Un repaso detallado por todo lo que necesitas saber para ejecutar este peinado con soltura, sin sorpresas a mitad del camino.

Si tienes melena corta, esto es especialmente para ti. Descubre cómo adaptar este clásico a tu largo sin renunciar al resultado final.

Te sorprenderá lo chic que queda cuando combinas esta técnica con el trend de las coletas burbuja. Un peinado moderno y fácil de hacer.

Perfecta para novias, invitadas o cualquier evento especial. Aquí te mostramos cómo transformarla en un recogido sofisticado y elegante.

Un catálogo visual para encontrar inspiración. Verás todas las variantes y estilos que puedes lograr con esta técnica tan versátil.

Tendencias actuales en peinados trenzados para que no pierdas detalle de qué está funcionando ahora mismo. Inspiración pura para cada época del año.

Si tu gran día se acerca, estos diseños especializados en bodas te mostrarán cómo llevar este peinado en el momento más importante.

Ya ves que tienes todo lo que necesitas para convertirte en una experta. Lo importante es que no te desanimes si los primeros intentos no salen perfectos: cada práctica suma, y pronto lo harás sin ni siquiera pensar en ello. ¿A qué esperas para intentarlo?