
Desde que me vine a vivir a Calpe tenía muchas ganas de conocer Altea, un pequeño pueblo de la provincia de Alicante que conserva el aspecto de pueblo marinero a pesar de haber sufrido durante los años los excesos de la expansión urbanística.
Se encuentra en mitad de una bahía que va del Morro de Toix a la Sierra Helada, y eso le da un aire de tranquilidad.

La bahía de aguas generalmente claras y el cielo muy azul, en contraste con el blanco de las casas típicas del casco antiguo, ha sido un atractivo para bohemios y artistas. Muchos artistas llegaron buscando inspiración y se instalaron aquí definitivamente. Y por tanto no nos sorprendió que nos encontramos con una performance en un pequeña plaza.
Las casas encaladas del casco antiguo están coronadas por la "Cúpula del Mediterráneo", la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo y su cúpula de tejas azules y blancas, que se ha convertido en el símbolo de Altea y de la Costa Blanca.


















Cenamos en un sitio super bonito Mamarosa con una terraza en la parte de arriba, super tranquilo y acogedor y la comida muy rica 100% recomendable

Look:
Chaqueta: Zara
Básica: Zara
Pantalón: Zara
Mules: Mulaya
Bolso: Michael Kors
Gafas de sol: Tiwi