





El vestido azul celeste o turquesa claro me parece súper favorecedor, sobretodo para las que ya no somos veinteañeras y también para las que ya han cumplido los 50, por ejemplo. Es elegante pero no clasicón, es cómodo y es favorecedor para diferentes tallas.
El amarillo mostaza me lo visteis la semana pasada en Instagram y os encantó. Sobretodo por el detalle de la espalda. Tiene un tejido algo elástico que lo hace súper favorecedor y también cómodo, y el corte hace que, a pesar de ser liso, sea un vestido muy especial.
Como os decía, ambos los tenéis en La Familia Mujer.
Las fotos son de Estudio Violeta.