Las hojas comienzan por perder parte de su rigidez y adoptan un porte llorón; la planta se dobla y luego se seca.
• Las causas: riego insuficiente o demasiado esporádico, el sustrato no retiene agua suficiente o no le deja que penetre correctamente hasta las raíces.
• Los remedios: riegue con mayor frecuencia si la temperatura sube. Riegue por inmersión las macetas durante media hora cada diez días, para que el sustrato se humedezca completamente.
• Nuestro consejo: la proporción de turba rubia en un sustrato no debe exceder el 50% (un tercio es lo ideal). La turba negra o la tierra de jardín son buenos elementos reguladores de la humedad del suelo.
Este post es un fragmento del libro Jardinería de Interior, de Larousse Editorial. Si te interesa este contenido, tienes más información detallada aquí: Larousse.es.