Reduce tu factura de calefacción: 7 trucos que funcionan
Por cada grado que subes la calefacción, tu gasto aumenta un 7%. Conoce los mejores métodos para mantener el calor sin disparar la factura energética.
Cómo ahorrar en calefacción: consejos prácticos para reducir tu factura

Durante el invierno, la calefacción es uno de los mayores gastos del hogar. Afortunadamente, existen estrategias sencillas y eficaces para reducir tu consumo energético y ahorrar dinero en la factura de calefacción.
Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), cada grado que subes la temperatura incrementa tu gasto energético un 7%. Por eso, mantener una temperatura adecuada es fundamental para optimizar tu consumo.
¿Cuál es la temperatura ideal para tu casa?
El Ministerio de Industria establece que la temperatura en el hogar debe rondar los 19-21°C para crear un ambiente confortable. Esta es la temperatura recomendada cuando estás en casa.
Cuando salgas de casa o durante las horas que no la ocupas, baja la temperatura a unos 15°C. Así conseguirás un ahorro significativo sin sacrificar el confort cuando regreses.
5 consejos clave para ahorrar en calefacción
1. Instala un termostato y válvulas termostáticas
Un termostato es esencial para regular la temperatura según tus necesidades y la temperatura exterior. Complementalo con válvulas termostáticas en los radiadores para controlar la temperatura por habitaciones.
Los termostatos programables son ideales si tu vivienda permanece vacía muchas horas al día. Te permiten automatizar el encendido y apagado de la calefacción según tu horario.
2. Mantén los radiadores limpios y despejados
Nunca cubras los radiadores, ya que perderás gran parte del calor que generan. Además, realiza el mantenimiento de los radiadores al inicio de la temporada.
Es fundamental purgar los radiadores después de varios meses sin usarlos. Esto elimina el aire atrapado y mejora su eficiencia térmica.
3. Apaga la calefacción al dormir y ventila por la mañana
Apaga la calefacción al irte a la cama. Tu vivienda habrá acumulado suficiente calor durante el día para pasar la noche cómodamente.
Al despertar, ventila la casa 10 minutos para renovar el aire, luego enciende nuevamente la calefacción. Este simple hábito reduce considerablemente tu consumo diario.
4. Aprovecha la luz natural y cierra las cortinas por la noche
Durante el día, mantén cortinas y persianas abiertas para aprovechar la radiación solar. Esto calienta naturalmente tu hogar sin usar energía.
Al anochecer, cierra cortinas y persianas para evitar la pérdida de calor a través de las ventanas. Este simple gesto hace una gran diferencia en tu consumo nocturno.
5. Mejora el aislamiento térmico de ventanas y puertas
Un buen aislamiento puede reducir tu gasto energético entre un 20-40%. Revisa los cercos de ventanas y puertas para detectar fugas de aire.
Instala burletes o silicona en los huecos donde entra aire. Una forma sencilla de localizar fugas es usar una vela en días ventosos y observar dónde se mueve la llama.
Si es posible, coloca contraventanas, que reducen la pérdida de calor hasta un 50%. Esta es una inversión que se amortiza rápidamente con el ahorro energético.
Resumen: pequeños cambios, grandes ahorros
Ahorrar en calefacción no requiere obras costosas ni cambios radicales. Con estos cinco consejos: termostato inteligente, radiadores limpios, apagado nocturno, aprovechamiento solar y mejor aislamiento, reducirás significativamente tu factura este invierno.