
Saber cómo lijar correctamente es fundamental para restaurar muebles y objetos de madera con profesionalidad. En esta guía te explicamos los tipos de lijas, sus numeraciones y las mejores técnicas para conseguir un acabado perfecto sin dañar tu trabajo.
Las lijas se clasifican por números que indican el grosor del grano. A mayor número, más fino es el grano y más suave el acabado que conseguirás. Es importante elegir la numeración correcta para cada etapa del trabajo.
Son las más abrasivas y se utilizan para eliminar pintura vieja o reparar muebles de madera dañados. Quitan rápidamente capas maltratadas y oxidadas. Recuerda usar guantes al trabajar con ellas para proteger tus manos.
Ideales para muebles recién construidos o como primer lijado después de usar lijas gruesas. Aplícalas en una sola pasada para preparar la superficie sin dejar arañazos profundos.
Se utilizan después del lijado inicial para alisar la superficie y preparar el mueble para barnizar. Este lijado es prácticamente el final y deja la madera lista para los acabados.
Perfectas para lijar entre capas de barniz y crear superficies ultra suaves. Las usarás en fases finales del trabajo para pulir sin dañar las capas anteriores.
Reservadas para los acabados más finos en muebles de calidad. Proporcionan un pulido profesional y un tacto sedoso en la superficie final.
El secreto de un buen lijado es aumentar la numeración progresivamente. Comienza con la lija más gruesa necesaria y sube de número gradualmente. Este proceso elimina arañazos previos y consigue una superficie cada vez más lisa y uniforme.

Proteger tus manos es esencial al trabajar con lijas abrasivas. Los guantes de trabajo son la opción más práctica y económica. Si prefieres mayor sensibilidad, puedes cubrir las yemas de los dedos con cinta adhesiva resistente.
El grano es el material que realiza el trabajo de lijado. Existen tres tipos principales, ordenados de menor a mayor durabilidad:
El grano también puede ser abierto (menos denso, mejor para eliminar polvo) o cerrado (más denso, para acabados finos).
El soporte es la base donde se adhiere el grano abrasivo. Cada material tiene ventajas específicas:
Si tienes muchos muebles que lijar, las máquinas lijadoras ahorran tiempo y esfuerzo. Existen modelos orbitales, de banda y de detalle para diferentes trabajos.
Esta técnica alternativa utiliza lijas especiales mojadas en agua para reducir el polvo y conseguir acabados más suaves. Es especialmente útil en proyectos que requieren máxima precisión.