
Un centro de mesa navideño es el complemento perfecto para darle ese toque elegante y personalizado a tu decoración de Navidad. Aunque lo más habitual es colocarlo en el salón sobre la mesa del comedor, también puedes ubicarlo en cualquier otra estancia de la casa, como la entrada o una consola.

En Navidad buscamos especialmente conseguir un efecto vistoso y sofisticado. Los centros de mesa tradicionales combinan colores rojos y verdes, aunque cada vez es más común ver variaciones con tonos plata, azul claro o cálidos como naranja y rojo.
Los elementos típicos que encontrarás en estos adornos son:

Lo mejor de crear un centro de mesa navideño es que puedes hacerlo con cualquier material que domines: cerámica, plastilina, papel o materiales naturales. Una vez terminado, colócalo sobre una bandeja o un plato ornamentado para resaltar su belleza y proteger la superficie.

Una opción original y económica es realizarlo con miga de pan. Fernando Barón nos mostró esta técnica en un post completo sobre manualidades con miga de pan donde encontrarás todos los pasos para crear este adorno navideño tan particular.
La forera Claudia46 desarrolló una versión muy creativa usando papel. El proceso es simple: corta flores de diferentes tamaños en folios de colores, coloca las más grandes como base y rellena los huecos con las pequeñas. Únelo todo con alfileres y añade una base de cartulina si lo deseas.
Si buscas elegancia minimalista, prueba la propuesta de la forera Jaiko: combina estrellas, velas, piedrecitas y flores en tonos plateados o azul claro. Esta paleta crea un conjunto sofisticado que destaca en las cenas navideñas.
Para un efecto más acogedor, la usuaria Cansalva optó por rojo y naranja. Sobre una fuente de madera hecha con un tronco cortado, colocó bolas de porexpan pintadas, flores, hojas y un ángel decorativo.