Dibujar es algo inevitablemente ligado a la infancia. Ya hemos hablado en alguna ocasión sobre la relevancia, para muchos desconocida, que tienen los dibujos de los niños: la psicología y el aspecto más emotivo de estas 'pequeñas grandes obras de arte' son más que evidentes. En los dibujos, los niños se expresan y exteriorizan sentimientos que ellos ni siquiera conocen. Por ello, para los psicólogos, que el niño dibuje lo que siente es muy condicionante en el diagnóstico.
Pero hoy me quiero centrar en su parte estética. ¿Sabíais que los dibujos de vuestros peques pueden conformar un cuadro que decore la pared de cualquier estancia en la casa?
Es una idea fresquísima que me ha encantado. Los artífices de este invento decorativo son los siempre innovadores Oh de dooh, un blog de decoración infantil al que sigo la pista últimamente, pero también la he visto en Cohabitot, otro rincón sobre ideas y soluciones infantiles.
Eso sí, en ninguno explican el proceso para realizar las miniaturas, pero imagino que lo primero será recopilar los dibujos y después llevarlos a cualquier centro especializado en fotografía y diseño, de los que hay decenas en ciudades como Madrid, por ejemplo. No obstante, aconsejo informarse antes en Internet, ya que luego nos pasa lo típico de ir sin tener mucha idea y que nos cobren una barbaridad por cosas que quizá podríamos haber adelantado nosotros en casa con un poquito de 'maña'.
¿Os animáis a hacerlo en casa? ¿Os parece una idea original e interesante para las estancias infantiles?