
Evidentemente, las pinturas más ecológicas que existen son las naturales, es decir, las caseras, que siguen técnicas extraídas de la más pura tradición. Así, podemos hablar de cuatro tipos de producción:
- Pintura a la cal: Es un tipo de pintura fabricada a base de cal apagada y agua. Es un producto aplicable sobre paredes y materiales muy absorbentes. Se pueden teñir con arcillas, tintes para ropa o tierras solubles. Además, tiene un fuerte poder desinfectante y no se ve afectada por la humedad del ambiente.
- Pintura de leche: Se elabora a base de suero de leche y pigmentos de tierra o vegetales, junto con yeso mate y cal para actuar como desinfectante. Es válida para muros y madera, y su aspecto es mate, aunque posteriormente se puede pulir.
- Pintura al aceite: Se compone de aceites tipo el de linaza, en el que se disuelve pigmentos y tierras, y se emplea principalmente para teñir madera.
- Pintura de cola de animal: Elaborada a base de cola de conejo o pieles, que se calentará al baño maría. Después, se le añade yeso blando y algún tinte. Se emplea solo para muebles de interior.
¿Qué os parece? ¿Conocías estas formas de hacer pintura?
Fuentes: SEREN Taller de Artes Tradicionales vía Amigos da Terra y Eco-print. Imagen: duh.denise/Flickr
Decoración: Casas sostenibles de intercambio
Belleza: Belleza ecológica también para hombres
Cocina: Pan biológico o ecológico
Padres: Cuentos para concienciar
Mascotas: Estofado casero para gatos
Plantas: Uso del Tanaceto para combatir las plagas
Manualidades: Reciclaje: decora tus botes con decoupage
Ocio: La ciudad perdida en Colombia
Bodas: Destino luna de miel: Islas Baleares