Margarita de los prados

¡Hola! En el post de hoy la protagonista es la margarita de los prados, una planta herbácea perenne que pertenece a la familia de las asteráceas. Procede del sur del continente europeo y es considerada bianual, pero en perfecto estado es únicamente de temporada. Puede llegar a alcanzar hasta 20 cm de altura y experimenta un crecimiento rápido. Sus hojas son pecioladas y están dispuestas en una especie de roseta, cuyas flores destacan visualmente debido al gran colorido que poseen (blanco, rosa y rojo).

La época de floración tiene lugar durante las cuatro estaciones del año, pero varía según el período en el que haya sido cultivada. Es conveniente que esté situada entre sol y semisombra, pero no necesita ningún tipo de suelo específico. Crece en todo tipo de climas, aunque prefiere los más fríos (cuidado con las fuertes heladas) para favorecer la floración. Durante la fase de desarrollo el riego debe ser abundante, sobre todo en la época estival, debido a las altas temperaturas. El abono líquido es ideal para este tipo de planta, pero es mejor hacerlo con estiércol maduro.

Se emplea en macetas y macizos de nuestro jardín y es especialmente indicada para formar un tapiz floral. Ha sido utilizada en multitud de ocasiones debido a sus propiedades cicatrizantes, depurativas y diuréticas. Sus hojas se pueden comer tanto crudas como cocidas y sus flores se aprovechan, gracias a sus componentes esenciales, como remedio para tratar la tos, los sarpullidos, el sudor y la presión arterial.

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¡Qué bellas son sus flores! ¿Os gustan?