
Tunear los muebles del salón es una forma económica y creativa de renovar tu espacio sin comprar muebles nuevos. Los colores crudos como blanco, beige, nude y hueso están en tendencia y aportan mucha luz, creando un contraste perfecto con las paredes decoradas.

Muchas personas tienen muebles de hace 20, 30 o más años que funcionan perfectamente pero lucen anticuados. En lugar de desecharlos, tunearlos es la solución ideal para conseguir un cambio espectacular con poco presupuesto.

El primer paso es limpiar correctamente tus muebles. Si tienen capas de cera o barniz antiguo, necesitarás aguarrás o productos específicos para eliminar la cera antes de pintar.
Los tonos champagne, blanco envejecido y beige son ideales para dar un aire moderno a muebles antiguos. Combina colores crudos con elementos de madera natural para conseguir un estilo clásico actualizado.
El estarcido es perfecta para personalizar tus muebles con plantillas originales. También puedes usar troqueles decorativos en baldas o superficies planas para añadir detalles únicos.

Un mueble de salón de más de 30 años puede lucir completamente nuevo. Tras eliminar la cera acumulada con aguarrás, una mano de pintura champagne combinada con partes de madera natural transforma cualquier pieza antigua en un mueble elegante y actual.
Una mesa con cuatro sillas tuneadas en blanco envejecido con betún de judea crea un rincón acogedor. El estarcido aporta personalidad, y las baldas de Ikea pintadas en blanco con troqueles decorativos completan el conjunto.
Cambiar muebles oscuros por tonos crudos aclara visiblemente el espacio. Combina el cambio de color con una redistribución de muebles y repintado de paredes para conseguir un salón completamente renovado sin obras.









Tunear tus muebles de salón es un proyecto gratificante que te permite tener un espacio único y personalizado. ¿Ya estás pensando en renovar tu salón?