Tener una vivienda limpia y ordenada es el primer mandamiento a la hora de conseguir una vivienda saludable. Si bien, muchos de los geles y limpiadores que encontramos en el mercado están fabricados con elementos tóxicos y químicos que pueden alterar nuestra salud, además de ser muy perjudiciales para el medio ambiente.
Por ello, y porque a la hora de limpiar nuestra casa podemos recurrir a soluciones que prescindan de productos químicos en su composición y hagan de nuestro hogar un espacio sostenible, vamos a hacer una pequeña lista:
Lo único que necesitamos son cuatro íngredientes fáciles de encontrar y económicos: jabón puro, bicarbonato sódico, vinagre y agua.
Aquí os dejamos algunos consejos sencillos de seguir y muy respetuosos con el planeta.
1. Limpiar el fregadero y lavabos con agua y un poco de bicarbonato de sodio. De esta forma quedará reluciente y acabaremos con la cal.
2. Desodorza y destapa las tuberías poniendo bicarbonato y luego un chorro de vinagre.
3. La plata es mejor limpiarla con una mezcla de limón y bicarbonato, verás cómo vuelven a brillar como si fueran nuevas.
4. Limpia el cristal y las ventanas con vinagre y un poco de agua.