Las bodas de azabache tienen lugar cuando una pareja cumple veintisiete años de matrimonio. El camino que un día decidieron emprender juntos se acerca a la tercera década así que hay que celebrar este día de la forma más especial. Está claro que el amor que la pareja se prometió ante sus seres queridos sigue siendo igual de puro y fuerte.
En este artículo te explicaremos qué significan las bodas de azabache y cómo puedes celebrarlas de la forma más especial para que este día se convierta en algo inolvidable para ambos.
Significado de las bodas de azabache
Cuando un matrimonio cumple veintisiete años de casados celebra sus bodas de azabache. Este aniversario se identifica con el azabache, un mineral con un origen anclado en cientos de miles de años atrás y que, tradicionalmente, se ha considerado como un protector contra cualquier mal.
El color intenso y brillante del azabache se relaciona con la intensidad y la pureza.
Un matrimonio que lleva unido veintisiete años ya está más que consolidado por lo que sus prioridades en este momento se centran en proteger a su familia: por eso se ha escogido el azabache para representarlo. El color negro de esta piedra, además, se identifica con el misterio, la elegancia, la formalidad y el poder. Junto con el azabache, la planta que identifica a este aniversario de boda es la menta, símbolo de la virtud.
Regalos para las bodas de azabache
Como ya se sabe, en cada aniversario de boda es tradicional que la pareja intercambie regalos fabricados con el material que lo representa, o al menos que lo contengan o se identifique con él. En este caso, los regalos tienen que tener alguna relación con el azabache, la piedra que da nombre a esta celebración.
Aquí ofrecemos algunas ideas para regalar en las bodas de azabache aunque siempre será la propia pareja quienes mejor sepan cómo sorprender y hacer feliz al otro. Estos regalos que proponemos pueden convertirse en la base para el obsequio perfecto.

Ideas para celebrar
Tras veintisiete años celebrando aniversarios de boda quizá ha llegado el momento en el que las ideas se agotan o simplemente la rutina y el día a día ni siquiera han permitido que la pareja se siente con calma a decidir qué hacer en sus bodas de azabache. Aquí vamos a proponer algunas ideas que pueden servir como punto de partida para otros planes que ellos prefieran.
La primera propuesta está muy relacionada con el símbolo de este aniversario y consiste en hacer la Ruta de Azabache en Asturias. Consiste en un paseo de unos cinco kilómetros en los que la pareja podrá conocer la tradición artesana que existe en la zona en torno al azabache y su extracción en las minas. El azabache extraído en esta zona está considerado el mejor del mundo junto con el de Whitby, en Inglaterra, otro lugar que también se puede visitar si la pareja prefiere trascender las fronteras para ir un poco más lejos.
Y seguimos con los viajes por el norte de España. La siguiente sugerencia es que la pareja realice el Camino de Santiago. El azabache está considerada como una de las piedras protectoras que llevan los peregrinos para que hagan su camino sanos y salvos. De hecho, en tiempos antiguos los peregrinos encontraban el azabache en bruto a su paso por Asturias y tal lo hallaban, lo llevaban consigo hasta Santiago de Compostela. Por ello, en esta ciudad la pareja podrá encontrar numerosas tiendas en las que conseguir hermosas piezas talladas de azabache, entre las que destaca la famosa figa, un amuleto protector tradicional.
Si no hay muchos ánimos para viajar o la economía y las circunstancias no lo permiten, siempre se puede organizar una cena en casa ya sea íntima y romántica o una reunión con familiares y los amigos más cercanos. El azabache puede estar presente de muchas formas en esta cena. La vajilla puede ser negra o tener detalles en este color, ya sea una línea o un estampado, al igual que los cubiertos. La mantelería podría ser negra, o si resulta excesivo, mostrar bordados en este color. Respecto a los adornos para la mesa se pueden escoger candelabros o portavelas de azabache con velas y flores de color blanco.
No podemos dejar de lado el clásico desayuno en la cama. Se trata de escoger un día en el que no haya prisas por levantarse, en el que poder preparar un desayuno abundante que llevar a la cama y disfrutarlo mientras se charla, se ríe, se conversa y se recuerda. Algo tan sencillo puede hacer que el día sea mejor, que la pareja esté de buen humor y que sean conscientes del amor que les ha llevado hasta ese momento y de las fuerzas que aún tienen para seguir celebrando aniversarios de boda.
Siguiendo en el dormitorio, el color negro puede dar mucho juego y ayudar a crear un ambiente íntimo y sensual. Puede estar en un conjunto de lencería sexy o quizá en las sábanas de raso que cubran la cama. También se puede iluminar el momento con velas de color negro o incluso con pétalos de rosas negras. Hay que perderle el miedo a ese color y comenzar a asociarlo con momentos más placenteros, mágicos, sensuales y misteriosos. Tras veintisiete años de matrimonio, seguro que una noche de pasión con estímulos relacionados con los sentidos se convierte en algo inolvidable.
En el caso de que se decida hacer una celebración con más gente, se pueden introducir detalles especiales que aporten algo nuevo y diferente pero que al mismo tiempo evoque nostalgia. Un ejemplo es que la pareja puede aparecer con un traje y un vestido que recuerden los que llevaron en la boda y que los que estuvieron invitados a ella puedan reconocer. Eso les llevará a todos veintisiete años atrás, a ese feliz día en el que el matrimonio decidió que querían caminar juntos el resto de sus vidas. Además, un buen detalle para esta celebración sería invitar a aquellos familiares y amigos que se han incorporado al mundo de la pareja y que no estuvieron en la boda. Es una forma de hacerlos partícipes de algo tan especial y eso hará que la pareja sienta que todo es más completo ahora.
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