Como recién casados en el día de la boda, durante al menos las 24 horas posteriores seréis como famosos. Y aunque la fama pueda tener sus ventajas, también tiene sus inconvenientes, como son los paparazzi. En este caso, los invitados que de forma inocente se habrán encargado de fotografiar la mayor cantidad posible de fotos verdaderas del enlace habrán salido a la luz.
Esto puede hacer pensar: ¿Os importa si esas fotos terminan en las redes sociales sin consentimiento? Si la respuesta es sí, ¿cómo evitas que las personas hagan o publiquen fotos ?
Primero te voy a decir algo que no te va a gustar: no puedes impedirlo. A pesar de todas las medidas que te indicaré a continuación, es inevitable que tu tía, por ejemplo, no pueda hacerte una foto durante momentos como el beso, cuando se corta la tarta, etc. El hecho de no compartir ese momento con sus amigas u otros seres queridos es algo que no se piensa en ese momento.
Sin embargo, sí hay algo positivo, y es que se puede evitar la manera de que se hagan muchas fotos no deseadas. Te contamos 6 maneras de evitar que algunas fotos comprometidas acaben en Internet.

Fuente: Your perfect wedding photographer
La primera línea de defensa contra las fotos poco favorecedoras es prohibir las fotos por completo. Fácil y sencillo. Se trata de pedir a los asistentes una ceremonia desconectada, sin dispositivos, para que todos puedan estar completamente presentes en el evento y se dejen de lado los móviles.
Si deseas realmente llevar esto a cabo, incluso puedes dejar una cesta en la entrada para que todos dejen sus teléfonos móviles allí.
Al enviar la invitación, se puede añadir un aviso a los futuros invitados adelantando que no queréis que se invada el terreno del fotógrafo profesional. Después, se puede añadir un recordatorio en el programa de la fiesta para recordar esta información.

Fuente: The today show
Si te preocupa parecer fanática del control, el hecho de tener sentido del humor sobre lo que estáis pidiendo puede ayudar con la forma en la que se recibirá.
A nadie le gusta que le den órdenes, sin embargo todo el mundo va a querer participar en una buena broma. Escribir de forma creativa un letrero o entregar divertidos anuncios harán que los invitados además de entenderlo, se diviertan con ello.
Personalmente, no tienes por qué hacerlo, pero otra idea es pedir a algunos miembros de tu fiesta, como familia o al propio equipo de fotografía, que hagan el papel de encargados y estén atentos a cualquier posible filtración en las redes sociales. Lo ideal es acercarse de manera cortés a quienes estén haciendo fotos y decirles de manera sutil que no debería hacerlo o que pregunten a los recién casados si les importa que se publique esa instantánea.

Fuente: The warmth around you