¿A quién no le gusta la lavanda? Además de oler genial, es una planta ideal para decorar cualquier tipo de boda, aportando un toque muy natural y campestre. Hoy os doy algunas ideas para incorporarla a la decoración de vuestro gran día. ¡Tomad nota!
La lavanda queda muy bonita en ramilletes para decorar la ceremonia, tanto si se celebra en un jardín como en una iglesia.

Podéis utilizarla como alternativa al arroz para tirar a la salida de la ceremonia.

A mí, personalmente, me encantan los ramos de novia con lavanda! El novio también puede lucirla en su prendido.



Si tenéis pensado decorar algunos rincones del aperitivo o la recepción, por ejemplo con un bodegón, una mesa de firmas o un candy bar, la lavanda quedará ideal y le aportará un aire más rústico.

La lavanda puede estar presente también en alguna bebida. Una idea magnífica es servir una copa de limonada o un mojito con un toque de lavanda para recibir a vuestros invitados.

Otra opción es incorporarla a la papelería. Existen un montón de posibilidades: podéis colocar una ramita de lavanda seca en las invitaciones que, como os he comentado en otras ocasiones, son la carta de presentación de vuestra boda, en el seating plan, las minutas, el packaging de regalos para los invitados, notas de agradecimiento...

Si os gusta la lavanda y queréis que forme parte de la decoración de vuestro día, entonces no podrá faltar en los centros de mesa. Es una de las mejores opciones para bodas rústicas, e incluso si la acompañáis de otras flores, puede quedar bien en bodas de cualquier tipo. Podéis añadirla también a los marcasitios.

¿Qué os parece como ornamentación para vuestra tarta nupcial?

Además de poder utilizarla para decorar el packaging de los detalles para vuestros invitados, tenéis la opción de regalar jabones, cremas, aceites, semillas, ramilletes... Todo de lavanda!

¡Espero que os haya inspirado!