
Si hay algo a lo que no puedes renunciar el día de tu boda es a tener un fotógrafo profesional que inmortalice cada momento. Nunca volverás a llevar un vestido igual ni un peinado en el que hayas invertido tanto tiempo eligiendo. Se trata de un día único e irrepetible que merece las mejores fotos de boda, esas que transmitan todo lo que ese día ha significado para ti.
Las fotos que captan momentos espontáneos suelen ser las mejores, esas en las que te olvidas de la cámara y solo vives el presente. Sin embargo, un reportaje de bodas también incluye sesiones posadas, especialmente una sesión íntima entre los recién casados, lejos de los invitados.
La mayoría de las personas no estamos acostumbradas a posar ante la cámara y no sabemos actuar con naturalidad llegada la hora de las fotos. Por eso muchas parejas optan por una sesión preboda para perder la vergüenza y ganar confianza.
Este clásico seguramente saldrá solo y no tendrás problema. No existe algo más romántico que un beso entre recién casados, así que no puede faltar en vuestro álbum. Pide al fotógrafo que capture diferentes versiones: de perfil, de frente y con movimiento.
Una idea original es juntaros y formar la palabra LOVE con vuestras manos. Sabemos que AMOR sería mucho más difícil de componer. Puedes hacerlo pintando las letras en vuestras manos o dejándolas en blanco para un efecto más limpio.
Esta opción funciona aún mejor con las damas de honor, creando una foto muy divertida y memorable del grupo.
En la misma línea, tú y tu pareja podéis formar un corazón con vuestras manos. Es una postura sencilla, bonita y que siempre queda bien en las fotos.
Otra foto típica que no puede faltar es que el novio sujete a la novia en brazos (o al revés si te atreves). Aprovecha este momento para poner algo divertido en la suela de los zapatos, donde solo verá la cámara.
Consigue esa imagen bucólica de pareja enamorada con una foto a contraluz en la que solo se aprecie la silueta de vuestros cuerpos. Este efecto funciona especialmente bien durante la hora dorada del atardecer.
Si quieres una foto diferente y más relajada para tu reportaje, tumbáos en sentido contrario y juntad vuestras cabezas. El resultado es íntimo y muy fotogénico.
¿No sabes qué hacer ante la cámara? Cantad una canción y poneos a bailar juntos. Las fotos tienen mucho movimiento y captarán la alegría del momento de forma natural.
Con un poco de atrezzo es mucho más fácil interactuar delante del fotógrafo. Por ejemplo, con un marco de un cuadro puedes tener composiciones originales y elegantes.
Pide a tus invitados que se tapen los ojos mientras os dais un beso. Las fotos en pareja gustan, pero no pierdas la oportunidad de hacerte fotos así, donde todos juegan y se divierten.
Cuando ya tengáis suficientes fotos de pareja, invita a todo el grupo de amigos que se una a la sesión. Será una de tus fotos favoritas de la boda y capturará la diversión del día.
Para darle mayor encanto a las fotos, utiliza globos en la composición. Pueden ser blancos, de colores, con forma de corazón o con mensajes personalizados. Los globos aportan movimiento, ligereza y un toque festivo.
Recuerda que la clave está en relajarte y disfrutar del momento. Las poses más naturales y auténticas surgen cuando te sientes cómodo y feliz. Comparte tus mejores fotos de boda en redes sociales y etiquétanos para inspirar a otras parejas.