Hace poco hablaba con una novia que había decidido hacer ella misma sus invitaciones. Me contaba que mientras recortaba papeles y pegaba detalles, se dio cuenta de algo: cada invitación que salía de sus manos contaba una parte de su historia. No era solo un papel con fecha y horario, era el primer regalo que les hacía a sus invitados.
Y es que las invitaciones caseras tienen ese algo especial que ninguna imprenta puede capturar. Además, económicamente hablando, te ahorras una pasta importante que puedes invertir en otras cosas. Lo mejor es que no necesitas ser diseñadora gráfica ni tener un taller de manualidades en casa para conseguir resultados profesionales.
Te mostramos diferentes estilos, técnicas y inspiración para que puedas crear invitaciones que dejen a tu gente con la boca abierta antes incluso de que empiece la fiesta.
Un repaso por opciones creativas y sencillas que puedes ejecutar en tu salón. Desde papeles texturizados hasta técnicas de estampación casera, aquí encontrarás inspiración para cada estilo de boda.

Te sorprenderá la variedad de diseños y formatos que existen. Clásicas, modernas, minimalistas o cargadas de detalles: hay una idea para cada boda.

Aquí verás que no hay excusa válida. Con instrucciones paso a paso y materiales básicos, conseguirás invitaciones que parecen hechas por un profesional.

Un proyecto original que funciona especialmente bien en bodas rusticas o con temática natural. Descubre cómo montar estas estructuras tridimensionales que van a dejar a tus invitados boquiabiertos.

Lo bonito de hacer tus propias invitaciones es que cada detalle refleja tu personalidad. Así que coge papel, tijeras, pegamento y dale rienda suelta a tu creatividad. Tus invitados lo van a apreciar desde el momento en que abran el buzón.