

Tenía claro que no quería invertir mucho dinero en comprarme un vestido específico de embarazada que sólo iba a poder una esta vez y nunca más, porque, cuando estás embarazada, no sabes si vas a volver a estarlo y si así fuera, puede que para nada coincidan las fechas de un embarazo y otro y de todas formas, no puedas ponerte el mismo.
Yo opté por comprarme un vestido "normal", no para embarazadas, que tuviera un corte que pudiera adaptarlo a mi barriguita y eso bastaba con buscar un vestido que fuese ajustado en la parte del pecho y ya debajo del pecho fuese algo ancho, vaporoso, con caída, que no importe si tienes el abdomen liso y plano como con una súper barriga como la mía, todo vale ;)
Encontré este que me gustó muchísimo, por su combinación de encaje con la parte vaporosa de abajo, por su color y mi madre, al cogerle el bajo, me hizo el lazo que veis con la misma tela que creo que le dio el toque que le faltaba.