
Organizar tu matrimonio puede ser una locura. Unos prefieren una ceremonia por todo lo alto, otros eligen la intimidad con los más allegados, pero lo que sí parece un deseo común para todos es que una boda ha de convertirse en un recuerdo inolvidable y formar parte de uno de los mejores días de nuestra vida. Por ello, este tipo de eventos precisan de una planificación previa, que algunos prefieren tomar con mucha antelación.
Más allá de lo que pueda suponer contraer matrimonio, los nervios afloran por la necesidad de querer que todo salga perfecto. Vanessa Silgado, más conocida en nuestros foros como Nevay, nos explica detalladamente como organizar tu matrimonio basados en sus propias experiencias.

La ceremonia, que finalmente se celebró el pasado 23 de junio, fue en la Iglesia de San Blas de Burlada, en una pequeña localidad de Pamplona, que nuestra forera describe como "mi pueblo de toda la vida", y que, como se puede advertir en las fotografías, se convirtió en un escenario idílico para consolidar su romance.

Tras escoger el vestido, los aspectos más importantes que la novia ha de tener en cuenta son el maquillaje y el peinado que lucirá en ese día tan especial. Sabiendo el gran mercado que hay en todo lo que rodea a estos eventos, hay multitud de maquilladores profesionales y de marcas especializados en bodas. Nevay afirma que acudió a uno de estos expertos, "era amiga de mi peluquera y vinieron las dos a prepararme para la boda". Sin duda es la mejor manera, "así yo podría estar mucho más tranquila y sin agobios", declara nuestra lectora.
Los especialistas en maquillaje aseguran que una novia ha de parecer lo más natural posible, por ello, Nevay se decantó por el maquillaje que suele utilizar cualquier fin de semana. "No quería parecer artificial ni maquillarme de una forma que no lo había hecho nunca", argumenta Vanessa, quien eligió un maquillaje sutil que resaltaba sus ojos. En cuanto al peinado, otro de los puntos fuertes, la novia prefirió seguir los consejos de su peluquera, quien le recomendó optar por un recogido medio-bajo, "me favorecía mucho más que el recogido alto con volumen que yo tenía pensado, además fue muy sencillo, no queríamos recargar demasiado el conjunto puesto que el vestido ya tenía pedrería", recuerda nuestra lectora.

