Llega el momento de escribir el texto para las invitaciones a vuestra boda. ¿No sabes qué poner?, ¿huyes de lo clásico?, ¿quieres poner algo que os identifique pero no encuentras las palabras?.
Tranquila, voy a ayudarte. Es normal que quieras encontrar una manera muy personal de expresar a tus invitados vuestro deseo de casaros, y la alegría que os supone que compartan con vosotros ese día.
Y con todo el calendario de la planificación de la boda tan apretado que tienes, parece que nunca vas a encontrar la inspiración que necesitas, ya mismo, para encontrar las palabras adecuadas.
Hoy vengo a traerte 50 ideas diferentes de textos para las invitaciones de tu boda. ¿Todavía crees que no encontrarás la tuya?
50 textos para las invitaciones de tu boda
Antes de empezar a ponerte textos y textos para que elijas el que más te guste, y lo lleves a las invitaciones de tu boda, déjame darte unos consejos muy sencillos.
En primer lugar, tienes que tener muy claro qué mensaje quieres transmitir. Las invitaciones de boda son cada vez más exclusivas; están totalmente personalizadas. Hasta hace unos años todo el mundo sabíamos qué ponía en una invitación para una boda; nadie se preocupaba por el texto. Sólo era cuestión de elegir el formato, y listo.
Sin embargo, ahora los textos para las invitaciones de tu boda son tan importantes, o más, como la elección de tu vestido.
Así que, mi consejo es que reserves en tu agenda una tarde entera, para dedicarte a elegir las palabras que incluirás en tus invitaciones. Trata de reflejar vuestra personalidad; si sois una pareja clásica, no intentes poner una viñeta con una broma, no seréis vosotros.
Al igual que si sois dos personas muy transgresoras y, de repente, eliges unas invitaciones con un texto tan formal y serio, que aquello parece un Saluda.
En cualquier caso, si no te salen las palabras para redactar tú misma los textos de las invitaciones, te propongo cuatro alternativas:
Veamos esos 50 textos que te he prometido, a ver cuál te gusta más.
Textos para invitaciones de boda clásicos
Si te gusta lo de siempre, y no quieres salirte de la tradición, lo más clásico de todo es que sean vuestros padres quienes inviten a la gente para vuestra boda. En ese caso, puedes elegir poner sus nombres al principio de la invitación, o no.
Una versión un poco más personal, sin dejar de lado lo clásico del texto, es que seáis vosotros, los novios, quienes invitéis a la gente.
















































