Aunque nos parezca que tenemos una vivienda saludable seguro que hay partes que podemos mejorar para ahorrar en las facturas y conseguir la máxima eficiencia energética. Aquí os vamos a dejar cinco puntos que debemos revisar para estar seguros de no desaprovechar nada de energía.
1. Electrodomésticos y bombillas: Lo más fácil para reconocer la eficiencia energética de una bombilla o aparato eléctrico es su etiqueta energética. Recuerda que la A y la A+ son las más eficientes.
2. Pilas recargables: Ahorran dinero y generan menos residuos, que son muy tóxicos para el medio ambiente. Si el cargador es solar, mejor que mejor.
3. Purificadores de agua: Existen descalcificadotes, filtros e incluso equipos más complejos como los de osmosis inversa. Estos tienen como función mejorar la calidad del agua. De esta manera le quitan cal, metales, cloro y bacterias por lo que beberás agua mas saludable, ahorras agua en la colada al necesitar menos detergente y los aparatos eléctricos duraran más.
4. Calderas de condensación: Aunque funcionan con gas como las de toda la vida, consumen un 30% menos gracias a un sistema que reutiliza el calor producido en la combustión y las hace más eficientes.
5. Termostatos: Si además son programables, mucho mejor. Al controlar la temperatura de tu casa, no gastaras más de lo necesario. Puedes programarlos para que se enciendan antes de llegar o de levantarte de la cama. Se estima un ahorro de un13% de energía y dinero. Sirven tanto para la caldera y calefacción como para los grifos de la ducha. Se recomienda una temperatura de entre 30 y 35ºC para el agua del baño.