La descalzadora, como podéis ver, estaba en bastante buen estado, cosa que me encantó cuando la vi, pero, tenía bastantes arañados en la madera y la polipiel estaba algo gastada...así que decidimos tunearla y rejuvenecerla un poco.
Lo primero que hicimos, fue retirar todo el tapizado, intentando retirarlo con cuidado para que este nos sirviera de patrón para la tela que pondríamos después.
A continuación, retiramos también las cinchas, ya que al ser de caucho, con el paso de los años estaban un poco pasadas.
El siguiente paso, fue decapar y lijar bien toda la madera, para retirar la pintura vieja y limar todas las asperezas y arañazos. Y como fue un mueble de rastro, y no sabíamos muy bien si había sufrido carcoma, le dimos un tratamiento anticarcoma y la mantuvimos en cuarentena una semanita.
Cuando recuperamos la descalzadora, le dimos a toda la superficie con lasur tinte color sapeli, para integrarlo con la decoración del vestidor donde la íbamos a colocar.
Aquí la podéis ver ya teñida y barnizada con barniz acrílico incoloro de acabado mate. Y también con las cinchas nuevas colocadas.
Pues tras colocar las cinchas y la tela protectora, ya solo nos quedaba tapizar la descalzadora...
Y ¡Listo!, os dejo con las fotos del antes y el después para que veáis bien el resultado...

Bueno, pues esto es todo por hoy, espero que os haya gustado, o al menos entretenido. Pasad un feliz día y nos vemos pronto en Factorela.