
Hay adhesivos de diferentes composiciones, formuladas para usos específicos en uniones con madera, poliestireno expandido, PVC, fibras, cristal, azulejos, yeso, hormigón, piedra, metales. Por ello las aplicaciones son innumerables: rodapiés, buzones, frisos, rótulos, muebles, trencadis, percheros, soportes de toallas, repisas, escaleras, tejas, construcción, arreglos de embarcaciones…


En el capítulo de los adhesivos de montaje con disolventes, la oferta del mercado es más variada. Ofrecen resistencias que oscilan entre los 40 y los 70 kg/cm2, y son útiles para una gran diversidad de materiales, mostrando excelentes prestaciones con metales como el aluminio y diversos materiales de construcción. En esta gama hay adhesivos que responden a necesidades muy concretas: resistencia a las vibraciones, flexibilidad, para interior y exterior…
Los adhesivos de poliuretano merecen categoría propia. Son ultra fuertes (160 kg/cm2) y muy solicitados para exteriores por su gran resistencia al agua dulce y salada, además de ofrecer una extrema compatibilidad con muchos materiales: fibra de vidrio, poliestireno expandido, maderas exóticas, cristal, mármol, hormigón y construcción en general, etc. Suelen expandir al secar, algo a tener en cuenta en la cantidad aplicada.


Hay varios formatos. Los cartuchos, de unos 300 ml, sirven para grandes aplicaciones y se trabajan con pistola. El envase fácil, un formato todavía novedoso en España, incluye cánula aplicadora y no requiere pistola; es muy cómodo y sencillo, si bien de precio algo superior. Finalmente, los clásicos tubos van desde los 100 a los 280 gr, algunos tienen cánula que facilita una aplicación más fina y precisa. El tubo es el formato ideal para uso doméstico.


Como regla general, al menos uno de los materiales debe ser poroso. En caso contrario, resulta fundamental seguir bien las instrucciones de aireado estipuladas por el fabricante. Tras realizar la unión definitiva, presionaremos un rato mediante una sujeción provisional (cinta americana, mordaza). La máxima resistencia se suele alcanzar transcurridas 24 horas. Trabajaremos en zonas bien ventiladas, evitando respirar los vapores emanados durante la manipulación.


En los formatos de cartucho, y para un prolongado almacenamiento del producto, dejaremos la cánula llena: así se endurecerá sólo el extremo, quedando intacto el resto del cartucho. Para nuevos usos bastará con reemplazar la cánula. En los formatos de tubo, has de saber que los adhesivos sin disolventes llevan envases de plástico, mientras que los tubos de aluminio contienen disolventes. En caso de duda o materiales singulares, realiza siempre un ensayo previo a fin de comprobar la eficacia.