
Las paredes lisas son tendencia en decoración moderna. Si tienes gotelé en casa y quieres conseguir superficies alisadas y perfectas para pintar o poner papel pintado, estás en el lugar correcto. Te mostraré cómo alisar las paredes tú mismo, sin necesidad de contratar profesionales.
Eliminar el gotelé de tus paredes te abre muchas posibilidades decorativas. Una pared lisa permite aplicar pinturas de cualquier color, papeles pintados, murales o simplemente mantener un acabado minimalista y elegante.
Aunque contratar pintores es una opción, realizar esta tarea tú mismo te permite ahorrar dinero considerable. Con paciencia y los materiales adecuados, conseguirás un resultado profesional en tu hogar.
Existen varias formas de alisar una pared con gotelé. La opción más económica y sencilla es usar masilla alisadora, un producto que se vende en polvo y que, una vez mezclado con agua, se aplica sobre la superficie para crear una capa uniforme.
La masilla alisadora funciona en paredes de cemento, ladrillo, yeso y sobre pintura plástica. Otras opciones incluyen usar máquinas especializadas o trabajar únicamente con espátula, aunque estos métodos requieren mayor experiencia.

Antes de aplicar cualquier producto, debes preparar correctamente la pared. Esto es fundamental para obtener un resultado duradero y de calidad.
La masilla se aplica con una espátula o llana, siguiendo una técnica específica para evitar marcas y consegu un acabado perfecto.
El método de alisado varía ligeramente según la pintura existente en la pared.
Una vez completado el proceso de alisado y lijado final, tu pared quedará totalmente lisa y uniforme. Podrás aplicar la pintura que desees, pegar papel pintado o dejarla como está si prefieres un estilo minimalista.
Con paciencia y siguiendo estos pasos, conseguirás una pared con acabado profesional sin necesidad de contratar pintores. ¡Es más sencillo de lo que parece!