Un domingo, en el mercadillo de mi ciudad encontré esta mesita por la que pagué 1 euro.
Dejé volar mi imaginación y le limpié las partes metálicas, pinté de negro las partes de madera y le puse, con cola blanca o de carpintero, recortes de hojas de libros viejos. Y este es el resultado.
Quedará genial en mi cuarto de baño. ¿Qué os parece?