Me estaba resistiendo a hacer un DIY para San Valentín. No por nada, simplemente porque no es una fecha que me apasione. Pero al final viendo todas las cosas chulas que hay por ahí y movida por "el culo veo, culo quiero" he decidido dar una vuelta a una propuesta que hice hace varios meses. Como me gusta ir experimentando e ir probando varias técnicas, he retomado una idea de hace tiempo, pero usando otra forma de pintar. El objetivo es ir viendo los diversos resultados según cómo lo hagamos. 

El pasado verano pinté unos botes de cristal con la receta de pintura de pizarra casera que uso habitualmente. (Más adelante os dejo el video con el tutorial para hacerla en casa o si os apetece ver todos los detalles, podéis echar un ojo en el post dedicado a este tipo de pintura, pinchando AQUÍ. ) Lo mismo parece una tontería, pero de verdad, que a mí me ha parecido importante. Los pinté en verano, julio para más señas, y las altas temperaturas creo que afectan bastante a este tipo de pintura y su capacidad de agarre. Otra cosa diferente, entonces usé pincel y ahora esponja. Y otra más. En ese momento me quedó bastante espesa y ahora mucho más líquida.


Todo esto lo cuento no con la intención de decir qué está bien o qué está mal. Sinceramente creo que todo depende de qué efecto quieras y sólo cuento mi experiencia por si le resulta útil a alguien. Así que comenzamos con el paso a paso para pintar unos botes de cristal con pintura de pizarra casera y esponja y os voy explicando las diferencias.
¿Cómo decorar botes de cristal en casa?
Como en la otra ocasión hice un corazón grande para que se viera el interior del bote y me gustó, pues ahora han sido decenas de corazones por todos lados y por todos los botes. Unos más grandes, otros pequeños. Así también podéis ver cómo quedan de diferente forma y tamaño. Al igual que la otra vez, ponemos la cinta, pintamos el dibujo que nos guste con un lapiz y retiramos la cinta que sobra.



Y os dejo la segunda mano de pintura casera extendida con esponja. Como decía antes, en verano seca mucho mejor y por tanto es más fácil ir sumando capas. Con el frío, te puede pasar que no esté bien seca y cuando presiones la esponja retires parte de la pintusa.

PASO 3:PINTAMOS CON ESPONJA
Aquí necesito vuestra ayuda. El otro día pinté una botella de cristal con rodillo por ver el resultado y como me habían recomendado usar esponja se me quedó la idea. Pero cuando leí algunos de vuestros comentarios recomendando esta técnica, pues me ha faltado tiempo para intentarlo. Fallo que creo que he cometido. Utilicé una esponja de lavar los platos con los poros bastantes grandes y puede que por eso el grano se haya quedado tan ancho. No sé si se parecia en la foto la rugosidad de la pintura sobre el cristal. Eso sí. La pintura agarra estupendamente con la esponja. Por favor, si alguien la usa habitualmente que nos deje un comentario contando su experiencia. Me he picado con la esponja y quiero ir probando más trucos.

PASO 4: LIJAMOS
Aquí se encuentra una de las grandes diferencias entre pintar con pincel y con esponja. La textura que dejamos en la superficie es muy diferente. Con la esponja dejamos como un grano, que podemos quitar si lijamos. Con una lija fina, que si no nos quedamos sin pintura. Y con pincel quedan unas rayas o vetas, que al lijar pueden asemejar un efecto envejecido.


PASO 5: DECORAMOS CON CUERDAS



