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Bricolaje

Bricolaje para niños

Que los niños suelen imitar lo que ven hacer a sus papás no es ningún secreto. Probablemente, cuando estéis realizando cualquier tarea de bricolaje, tendréis a vuestro hijo cerca intentando ayudaros con mucho empeño. Hay que tener cuidado, ya que pueden hacerse daño con determinadas herramientas, pero, si vuestros hijos tienen interés por el bricolaje, podéis ir enseñándoles tareas sencillas desde pequeños. Por ejemplo, podrías hacer un letrero con los niños para que vayan aprendiendo y deseando hacer más cosas.

Aprovechando que esta semana tenemos el Especial de Manualidades infantiles, hoy os quiero proponer uno de éstas sencillas tareas, que, además, seguro que les encantan. Como mencioné antes, se trata de crear un letrero con los niños personalizado para que lo usen en su habitación. Es muy fácil y van a poder participar activamente   

                                       
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Para la base del letrero con los niños que haremos, vamos a necesitar un tablero DM. Lo primero que tenemos que hacer es aplicar una imprimación selladora a toda la superficie, para mejorar la posterior adhesión de la pintura. Una vez que se seque, lo pintamos del color que más guste al pequeño.

El siguiente paso es personalizar el letrero. Lo normal suele ser poner el nombre del niño. Podemos hacerlo con ayuda de letras autoadhesivas, que encontraremos en cualquier ferretería o centro de bricolaje. Lo primero que tenemos que hacer es marcar la separación que queremos dejar entre las letras y con un adhesivo fuerte las vamos pegando. Presionamos un poco para que se fijen bien.

                                                 
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El último paso será poner una cinta de doble cara en la cara posterior del tablero para colocarlo en la puerta. Podemos atornillarlo, pero la cinta aguantará y nos evitaremos hacer agujero en la puerta, ya que tiempo después, probablemente quitemos el letrero.

Sencillo, ¿verdad?    Con apenas tres pasos, ya tenemos nuestro letrero terminado. Y, como véis, los niños pueden participar en casi todo el proceso, pudiendo hacerlo ellos mismos siempre con supervisión. Es una bonita forma de pasar un rato agradable con ellos y de iniciarles en la maravillosa tarea del bricolaje