Si tienes que elegir una amoladora hay ciertos aspectos importantes que debes tener en cuenta. Nuestro consejo es que a la hora de comprar una amoladora te asesores por especialistas y profesionales del sector. No obstante, en este artículo que dejamos los aspectos más importantes que debes tener en cuenta a la hora de elegir una amoladora.
Una amoladora es una herramienta eléctrica con un motor de alta potencia que se utiliza en el ámbito profesional pero también en trabajos de bricolaje y construcción. Es una herramienta que se mueve a muchas revoluciones para ajustarse a sus diferentes aplicaciones. Se puede utilizar para cortar, pulir o desbastar diferentes materiales. Cada material que se tenga que trabajar va a depender directamente del tipo de disco que lleve integrado y del tamaño de la amoladora.
Si quieres saber más sobre qué es una amoladora, para qué sirve y los diferentes tipos de amoladoras que existen en el mercado te recomendamos leer este artículo.
A la hora de elegir una amoladora hay que tener en cuenta determinados aspectos. No se puede comprar una amoladora a la ligera por muy buena o económica que sea. Uno de los criterios fundamentales a la hora de decantarte por una amoladora u otra va a ser el tipo de uso que le vayas a dar y los materiales con los que vayas a trabajar. Para orientarte en tu decisión, vamos a ir desgranando estos criterios para que puedas elegir una amoladora que se ajuste a tus necesidades profesionales.
Resumiendo un poco, antes de elegir una amoladora, lo primero que debes tener en cuenta es que tipo de amoladora necesitas para que se ajuste mejor a tu trabajo y necesidades.
Dentro del catálogo de amoladoras angulares se distingues dos tipos:
El tipo de amoladora más utilizado es la angular ya que se le puede dar un uso más universal y se puede utilizar en una gran variedad de trabajos con distintas aplicaciones. Por otro lado, las amoladoras rectas son más útiles en trabajos precisos y para usar en sitios de difícil acceso, o para trabajos de lijado o afilado, etc…
El disco de una amoladora es, probablemente su pieza más importante. El tamaño del disco que utilizan las amoladoras es proporcional a su tamaño. ¿Con qué material vas a trabajar? ¿Qué tipos de cortes, pulidos y lijados quieres hacer? ¿Vas a usar una amoladora mini o una grande? Elegir bien el disco es fundamental para que luego no tengamos problemas a la hora de utilizar la herramienta.
Las mini-amoladoras son herramientas de dimensiones pequeñas en las que se puede utilizar discos de 115mm o 125mm de diámetro. Por lo general rondan los 500-1000W aunque hay modelos profesionales que pueden llegar hasta los 1500W. Es una herramienta perfecta para aquellos trabajos que requieren manejabilidad, dado que son ligeras, muy manejables, versátiles y funcionales. Se usan para trabajos en superficies pequeñas o de acceso complicado, en superficies menos duras, etc… Son las más utilizadas en trabajos de bricolaje justamente por su manejabilidad y precio más económico.
En las amoladoras grandes podemos utilizar un disco de 230mm de diámetro. Por sus cualidades son el tipo de amoladora más utilizado en el sector de la construcción. Debido a su potencia y al tamaño del disco este tipo de amoladoras son más fuertes, robustas y están especialmente indicadas para trabajos más pesados en superficies más duras o grandes.
La capacidad es el factor que establece la aptitud de trabajo de una amoladora. Es decir, cuantos más vatios tenga la amoladora, más capacidad de trabajo tendrá y mejor se adaptará a los diferentes materiales que haya que trabajar.
Tanto el voltaje, como el amperaje y la potencia pueden variar mucho entre un modelo y otro. La potencia siempre será mayor en amoladoras grandes y es por ello, que siempre se utilizan en trabajos más pesados o en superficies de gran dureza.
Los amperios es otro aspecto a tener en cuenta. Si buscas una amoladora más profesional como mínimo debería tener 7 amperios. En cambio, si buscas una para pequeños trabajos de bricolaje con una de gama baja es más que suficiente.
En cuanto a la función de la velocidad es la que nos permite podernos adaptar a diferentes tipos de materiales, así como todos los tipos de trabajo: corte, desbaste, cepillado o pulido. También permite trabajar con más o menos precisión. El usuario puede elegir la velocidad de giro del disco para ajustarse a la circunstancia donde está, al material que está trabajando y a la funcionalidad que quiere ofrecer la amoladora.
Las revoluciones nos indica la capacidad que tiene y saber cómo va a girar el disco. Para trabajos de decapado o pulido fino el disco girará más despacio. En cambio, para trabajos de corte de diferentes grosores el disco girará más rápido.
Como sucede con la mayoría de herramientas eléctricas, el tipo de alimentación es fundamental para poder realizar el trabajo de una forma óptima. En el caso de las amoladoras las podemos encontrar eléctricas con cable o de batería.
Las amoladoras eléctricas ofrecen una mayor potencia y una velocidad más constante que permite trabajar durante periodos de tiempo más largos. Las amoladoras a batería tienen la ventaja de que se pueden transportar más fácilmente y permiten trabajar en lugares de difícil acceso.
En cuanto al arranque, hay amoladoras de alta capacidad que tienen un arranque lento y menos brusco lo que facilita trabajar de manera más segura y con más exactitud. Hoy en día también existen amoladoras con arranque progresivo que evitan los picos de tensión.
A la hora de elegir una amoladora hay que fijarse también en la calidad de la herramienta. Cuando hablamos de calidad podemos encontrar amoladoras profesionales o de bricolaje. Las amoladoras profesionales están pensadas para trabajar muchas horas y con un alto nivel de exigencia. En el caso de las amoladoras para bricolaje son herramientas pensadas para trabajos ocasionales y con un nivel de exigencia menor. Este tipo de amoladoras si se fuerzan en exceso pueden llegar a quemarse.
Algunos modelos incluyen el sistema antivibración que disminuye la vibración durante el trabajo lo que hace que también se reduzca el esfuerzo del usuario aumentando la comodidad y la precisión durante el trabajo.
La inserción del mango permite insertar el mango de la amoladora en diferentes posiciones, facilitando el trabajo a todos los operarios pero sobretodo es una función muy utilizada y necesaria para las personas zurdas.
Los modelos que incluyen una empuñadura rotatoria permite usar un agarre más ajustado a la situación de trabajo. Es decir, proporciona más comodidad y una mejor precisión de trabajo.
Disponer de un protector de disco es muy importante para aumentar la seguridad del usuario al mismo tiempo que protegemos al disco de posibles roturas, y también evitamos que salten chispas.
A la hora de elegir una amoladora es importante conocer los diferentes tipos y para qué se usan, pero también es muy importante conocer los discos que utilizan. Los discos son una pieza fundamental en todo modelo de amoladoras ya que esta herramienta para trabajar necesita un disco que lo que hace es girar a altas revoluciones para poder cortar, lijar, desbastar… Dependiendo del tipo de disco para amoladora que elijamos podremos realizar un trabajo u otro. Por lo tanto, es importante conocer de la misma manera los diferentes tipos de disco que hay y para qué sirven cada uno de ellos.
Como hemos visto anteriormente, las amoladoras pueden tener diferentes funciones, siempre dependiendo del tipo de disco que elijamos y del tipo de trabajo que tengamos que realizar. Así pues, toca mencionar que las principales funciones de los discos son:
Como veíamos anteriormente en el mercado podemos encontrar dos tipos de amoladoras en función del disco que necesiten. Las mini-amoladoras utilizan discos de 115 o 125mm. Las amoladoras que utilizan este tipo de disco tienen un tamaño más pequeño y son más versátiles y fáciles de utilizar. Por otro lado, las amoladoras grandes o amoladoras profesionales tienen un tamaño de disco mayor que suele oscilar entre los 180 y 230mm. Estos discos permiten realizar trabajos más pesados y sobre materiales más duros y gruesos.
Existen diferentes tipos de discos abrasivos: de desbaste, lijado y corte, con diferentes opciones para cada aplicación:
Por lo general, los discos abrasivos están compuestos de corindón, carbono o carborundum, y dentro de esta categoría podemos encontrar diferentes tipos de discos abrasivos:
El grosor y las características del disco son muy importantes ya que dependiendo del tipo que elijamos lo podremos utilizar para cortar o desbastar. Hay discos abrasivos que van desde los 0.8mm hasta los 8mm o más. Los discos más finos son los que se suelen utilizar para cortar materiales duros. En cambio los discos más gruesos se utilizan para desbastar.
Los discos de diamante están fabricados en acero de primera calidad con unas pastillas de diamante en su parte más externa. Su principal función es la de cortar materiales de gran dureza con mucha precisión y velocidad. Dentro de esta categoría existen diferentes tipos de disco de diamante:
Discos de diamante en función del acabado:
Los discos de widia son los que están especialmente destinados a la madera y están fabricados en acero con dientes que contienen muy bien sus puntas. Gracias a sus características también pueden cortar clavos. Con este tipo de discos hay que poner especial atención ya que pueden resultar muy peligrosos por la cantidad de salientes que tienen.
Discos de Widia
Los discos de lámina consisten en un soporte de fibra de vidrio o plástico donde vienen fijadas las láminas de abrasivo que están puestas en forma de abanico. Sirven para lijar y pulir, y en función de su grosor nos proporcionarán un acabado más fino o más grueso.
Elegir un disco para una amoladora no es sencillo ya que depende de varios factores:
No todos los discos sirven para las mismas amoladoras, ni para realizar el mismo tipo de trabajo. Por ello, es importante conocer de antemano qué vamos a hacer con ellos. Aún así, existen discos universales que nos permitirán trabajar sobre materiales muy diversos. Ten en cuenta que no se puede garantizar un acabado perfecto si no se elige correctamente el tipo de disco.