
El moho en el baño es uno de los problemas más comunes en el hogar, especialmente en zonas húmedas y con poca ventilación como las duchas y bañeras. Las juntas de los azulejos se ennegrecen por la combinación de agua y restos de jabón, creando manchas antiestéticas que además pueden afectar la salud de personas alérgicas. La buena noticia es que puedes eliminar el moho del baño con productos que probablemente ya tienes en casa.
Antes de gastar dinero en productos químicos agresivos, descubre cómo deshacerte del moho entre los azulejos con trucos caseros efectivos y económicos que funcionan realmente.

El bicarbonato es uno de los productos más efectivos para combatir el moho. Absorbe la humedad y evita que los hongos se reproduzcan. Disuelve una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua para crear una pasta.
Aplica la mezcla directamente sobre el moho usando un pulverizador o un cepillo pequeño (incluso un cepillo de dientes funciona). Frota con movimientos circulares hasta que desaparezcan las manchas negras de las juntas.
El vinagre convencional de cocina es un ácido natural que acaba con el moho de inmediato sin necesidad de diluirlo. Aplica el vinagre puro directamente sobre las manchas y deja actuar unos minutos.
Después frota con un cepillo y enjuaga bien. Además de eliminar el moho, el vinagre aportará un brillo extra a tus azulejos de forma ecológica.
El borax es un mineral con gran poder antifúngico que evita el desarrollo de hongos. Lo encontrarás como componente principal en muchos polvos desodorantes para pies y calzado.
Disuelve un vaso de polvo borax por cada litro de agua. Aplica la solución sobre el moho y deja actuar durante 15-20 minutos. Después enjuaga completamente y verás que el moho no reaparece fácilmente.
Importante: El borax es tóxico si se ingiere, así que mantén esta solución alejada de niños y mascotas.
El peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) elimina bacterias y hongos sin producir vapores peligrosos. Pulveriza todas las manchas de moho sobre los azulejos.
Deja que actúe durante al menos 10 minutos para que el producto penetre en las juntas. Frota con un cepillo hasta que las juntas vuelvan a ser blancas. Puedes repetir el proceso cuantas veces necesites sin riesgo.
Aunque es más caro que las opciones anteriores, el aceite de árbol de té posee propiedades antifúngicas muy potentes. Dilúyelo: una cucharada en un vaso de agua.
Pulveriza la mezcla sobre los azulejos como toque final del tratamiento antimoho. Pasa un paño para que penetre bien, pero no es necesario enjuagar. El olor desaparecerá en pocas horas.

La lejía y el amoniaco son desinfectantes muy efectivos que matan el hongo y blanquean las juntas. Sin embargo, tienen una desventaja importante: su acidez puede deteriorar el yeso entre los azulejos, causando filtraciones de agua.
Si el moho estaba muy avanzado y has notado que la lechada de los azulejos o la silicona se han deteriorado, es conveniente repararlo para evitar futuras filtraciones de agua.

Una vez que hayas eliminado el moho de los azulejos, es fundamental crear condiciones que impidan su reaparición. El moho prospera en ambientes húmedos, oscuros y sin ventilación, así que debes eliminar estos factores.

Tienes cinco opciones naturales y económicas para eliminar el moho de los azulejos: bicarbonato, vinagre, borax, agua oxigenada y aceite de árbol de té. Todas funcionan sin necesidad de productos químicos agresivos que dañen los azulejos.
Elige la que mejor se adapte a tu situación y repite el tratamiento si es necesario. Después, aplica las medidas preventivas para evitar que el moho vuelva a aparecer en tu baño. Con ventilación, luz y limpieza regular, mantendrás los azulejos libres de hongos durante mucho tiempo.