
La humedad en el baño es uno de los problemas más comunes en el hogar y puede traer consecuencias graves para tu salud. El exceso de humedad favorece la aparición de hongos en las esquinas y grietas, que pueden causar asma, alergias y problemas respiratorios. La buena noticia es que evitar humedades en el baño es sencillo si actúas a tiempo sellando las grietas antes de que se conviertan en un problema mayor.
El baño es la estancia donde más agua utilizamos a diario. Duchas, baños y lavabos generan vapor constante que, si no se ventila correctamente, se acumula en paredes y rincones creando un ambiente perfecto para el desarrollo de hongos y moho.
Por eso es fundamental revisar periódicamente las instalaciones y las juntas de azulejos para detectar grietas o fisuras antes de que causen daños mayores.
Usando una espátula de plástico, raspa con cuidado la silicona vieja o deteriorada de la junta. Hazlo lentamente para no dañar los azulejos.
Pasa el aspirador o una escoba por la junta para eliminar completamente los restos de silicona, polvo y suciedad. Una zona limpia es esencial para que el nuevo sellante adhiera correctamente.
En una cubeta, mezcla el mortero siguiendo las instrucciones del fabricante hasta obtener una consistencia homogénea y sin grumos. Debe tener una textura similar a la del yogur.
Con la llana, aplica el mortero sobre toda la grieta o fisura en cantidad generosa. Presiona bien para que el producto rellene completamente la junta y no queden espacios vacíos.
Una vez que el mortero haya secado completamente (según el tiempo indicado en el envase), humedece una esponja con agua y frota suavemente sobre la zona para eliminar el exceso de material y dejar la junta lisa y uniforme.
Este truco para evitar humedades en el baño es muy sencillo y no te llevará más de 10 minutos por junta. Invertir un poco de tiempo en mantenimiento preventivo te ahorrará problemas futuros y protegerá la salud de tu familia. ¡Merece totalmente la pena!