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Bricolaje

Ampliar salón con terraza: reforma paso a paso

Transforma tu salón pequeño anexionando la terraza. Obra completa con derribo de muros, chimenea y distribución nueva para ganar espacio.

Cómo integrar la terraza en el salón: una reforma de ampliación

Obra ejecutada por Santiperez

¿Necesitas más espacio en tu sala de estar? Integrar la terraza en el salón es una solución práctica y efectiva para ampliar tu vivienda sin obras de gran envergadura. Santiperez, un experimentado aficionado a la albañilería, nos comparte cómo ejecutó personalmente esta reforma completa con el apoyo de su familia, consiguiendo un resultado espectacular que incluye una preciosa chimenea.

Por qué ampliar el salón con la terraza

La casa de Santiperez es un dúplex con el salón y la cocina en planta baja. Con el crecimiento de su familia, el cuarto de estar se había quedado insuficiente, así que decidieron anexionarse la terraza al salón para ganar metros cuadrados sin necesidad de mudarse.

Esta solución es ideal cuando tienes una terraza subutilizada o cuando necesitas maximizar el espacio habitable de tu hogar.

Preparación: desmontaje de la pérgola y nueva estructura

"La terraza estaba cubierta por una pérgola que hacía también las veces de terraza superior de nuestro dormitorio", explica Santiperez. "Decidí aprovechar la madera y vigas de sapely, muy duro y resistente, acomodando la obra a la estructura existente".

El proceso comenzó con estos pasos:

  1. Construir una pared de bloques de hormigón en la parte exterior de la pérgola para dar apoyo estructural
  2. Apuntalar el muro hasta que el hormigón fraguase completamente
  3. Desmontar los pilares delanteros de la pérgola y la travesera frontal
  4. Encofrar un pilar trasero y colocar la travesera como apoyo y premarco para los ladrillos de cristal superiores

Acabados interiores: impermeabilización y electricidad

Una vez lista la estructura, Santiperez aplicó una primera mano de mortero con impermeabilizante en las paredes interiores para proteger la nueva estancia de la humedad.

Seguidamente abrió las rozas necesarias en la pared para la instalación eléctrica, garantizando que toda la nueva zona tuviese acceso a enchufes e iluminación.

Techos y acabado con pladur insonorizado

Después de hormigonar el techo, Santiperez desmontó la puerta corredera de su antigua ubicación para recolocarla en el nuevo acceso.

"Al techo le pusimos planchas de pladur con fibra de vidrio para insonorizar entre viga y viga, dejando así las vigas a la vista", comenta. Esta fue una decisión muy acertada estéticamente que realza los elementos estructurales originales.

Aunque las vigas se mancharon de masilla durante la instalación, Santiperez aprovechó para lijarlas y aplicarles nutriente y barniz, mejorando aún más su aspecto final.

Finalmente, convirtió el hueco de la puerta retirada en un arco decorativo que comunica elegantemente con el salón.

Instalación de la chimenea: reciclaje y creatividad

La segunda fase del proyecto fue la instalación de una chimenea de regalo que Santiperez tuvo que restaurar completamente. Llegó en unas condiciones pésimas: oxidada y manchada de mezcla y pintura.

"Una buena mano de lija y pintura anticalórica lo arregló", explica. Pero el verdadero desafío fue el montaje: "Estaba conformada por varias piezas prefabricadas de piedras y mortero, y fue una verdadera odisea saber cómo iba montarla" sin contar con planos de referencia.

Repisa decorativa: reutilización de las patas de la pérgola

Para crear la repisa de la chimenea, Santiperez aprovechó creativamente las patas de la pérgola original. Tras cortarlas a medida, lijarlas, nutrirlas y barnizarlas, las montó en escalera para darle un aire diferente y original.

Este reciclaje inteligente no solo ahorró costes, sino que añadió un toque personalizado muy especial al proyecto.

Acabados finales: suelo y decoración

La campana se realizó con pladur ignífugo y el suelo con imitación parquet. Sin embargo, por seguridad cerca del fuego, optaron por cerámica de imitación que armoniza perfectamente con el resto de la vivienda.

Para la decoración, pintaron todo en blanco inicialmente, pero tras consultar a un interiorista, cambiaron de estrategia: piedra en una pared, rojo inglés en otra y blanco roto en las restantes. El resultado es un proyecto realmente sensacional que demuestra que con planificación y creatividad puedes transformar tu hogar.