
Limpiar el aluminio es importante a la hora de garantizar su durabilidad y que éste permanezca brillante y bonito. En todos los hogares encontramos objetos de aluminio, pueden ser ventanas, cacerolas, campanas extractoras, electrodomésticos, etc… Haciendo un mantenimiento de vez en cuando conseguiremos que, aunque su uso sea muy frecuente, parezca nuevo.
El aluminio es un material noble y muy utilizado por sus acabados, ligereza y durabilidad frente a la corrosión. Su mantenimiento es especial ya que debido a sus características requiere tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de limpiarlo. Si no se limpia el aluminio como corresponde puede perder su calidad, estética y durabilidad, volviéndose más opaco e incluso la suciedad persistente también puede hacer que el aluminio se corroa.
En cualquier tipo de aluminio, independientemente de su acabado, es importante tomar las siguientes precauciones para que no se estropee:

Para limpiar el aluminio y realizar un mantenimiento adecuado te dejamos algunos consejos para que puedas hacerlo correctamente y sin dificultad:
Existen dos acabados comunes en los productos fabricados con aluminio. Según el tipo de acabado el proceso de limpieza es distinto.
El anodizado es una capa que se crea con óxido de aluminio y que se aplica de forma superficial. Esto hace que sea muy resistente a la corrosión garantizando una alta durabilidad. Por otro lado, es muy vistoso y llamativo visualmente.
Para limpiar el aluminio anodizado aplica agua con una esponja. Si es necesario puedes utilizar un detergente neutro. No utilices agua a altas presiones y por último, utiliza disolventes que contengan como base butanona, un compuesto ideal para aplicar con un trapo suave con la finalidad de quitar manchas difíciles sin dañar el acabado.
El acabado del aluminio lacado es porque se ha aplicado una pintura superficial para hacerlo más resistente a la corrosión. De esta manera, soporta mejor el desgaste, los roces o las condiciones meteorológicas adversas. También, en este tipo de acabado es más difícil que se le adhieran componentes. Pero, aunque es más difícil que se raye, si no se realiza el mantenimiento adecuado podría deteriorarse y perder su durabilidad.
Para limpiar el aluminio con acabado lacado solo debe emplearse agua natural y jabón neutro. No se debe usar ningún producto que contenga algún componente químico, ácido o desengrasante.

Te dejamos un par de consejos para evitar que el aluminio se ensucie. Aunque tendrás que seguir realizando la limpieza y mantenimiento, siguiendo estas dos pautas lo harás en la menor medida posible.
Si a la hora de limpiar el aluminio no has logrado los resultados deseados, desde Ferretería Principat te recomendamos el siguiente producto:

Se trata de un potente limpiador imprescindible en la cocina. Limpia, aporta brillo y protege encimeras (incluso las sintéticas), sartenes, grifos, placas eléctricas y todo tipo de utensilios y objetos de acero inoxidable, así como de aluminio y cobre.
Su efecto protector evita que la suciedad aparezca de nuevo rápidamente, y su efecto pulidor garantiza un efecto brillante.
HG Limpiador para Acero Inoxidable es un limpiador perfecto para:
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