
Montar un vestidor en casa es más accesible de lo que parece. Si tienes un espacio libre que no sabes cómo aprovechar, te enseñamos cómo convertirlo en un práctico vestidor personalizado con estanterías, barras y organizadores que harán que tu ropa esté perfectamente ordenada.

Las estanterías con baldas son la base de cualquier vestidor funcional. Antes de empezar, toma las medidas del espacio disponible para aprovechar cada centímetro al máximo.
Tienes dos opciones principales para construir las estanterías:
Para rematar, cubre el fondo de las estanterías con contrachapado fijado con clavos. Esto proporciona una base sólida y un acabado profesional.

Un buen zapatero mantiene el orden en el vestidor. La opción más práctica es usar barras horizontales sujetas con apoyos de tubo, similares a los que usas en las cortinas.
Para instalar el zapatero, levanta una estructura de cuatro tablones laterales en madera. Si es posible, une uno de estos tablones con los de las estanterías anteriores para crear un conjunto integrado y ahorrar espacio.
Los apoyos de tubo distribuyen el peso uniformemente y permiten que los zapatos cuelguen sin riesgo de caída. Este sistema es versátil y se adapta a diferentes estilos de decoración.

La ropa de colgar necesita un espacio dedicado. Puedes fabricar una estructura de tablones con una o dos barras a diferentes alturas, pero la mejor opción es instalar una barra que cruce de pared a pared.
Esta solución aprovecha todo el ancho disponible y te permite colgar más prendas sin perder funcionalidad. Fija la barra a la pared con soportes resistentes capaces de soportar el peso total de la ropa.

Los complementos necesitan un lugar especial para no perderse. Una idea práctica es usar un marco de fotos vacío con escarpias o ganchos para colgar pulseras, collares y pendientes. Esto combina orden y decoración en un mismo elemento.
Para los bolsos puedes usar un baúl restaurado o cajas de madera tuneadas colocadas en las baldas inferiores. Los percheros y perchas sueltas complementan el sistema para tener a mano abrigos y bolsos de uso diario.




Los últimos toques transforman un vestidor funcional en un espacio acogedor y personal. Considera estas opciones:
Un maniquí de sastre es una adición especial que añade personalidad al vestidor y funciona como elemento decorativo mientras muestras el outfit que te pondrás al día siguiente.