
Renovar la cenefa es una forma rápida y económica de actualizar el aspecto de tu cocina o baño. Con el tiempo, esos azulejos decorativos con dibujos de tazas, lazos o frutas pueden parecer anticuados, pero cambiarlos es costoso. La buena noticia es que puedes transformar tu cenefa sin obras ni gastos importantes.
Las cenefas de colores con estampados fueron muy populares hace años, pero hoy en día la tendencia es hacia diseños más minimalistas y neutros. Si tienes una cenefa llamativa que no combina con tu decoración actual, no necesitas sustituir todos los azulejos.
Una cenefa anticuada puede afectar la apariencia de toda la habitación, incluso si el resto está bien conservado. Afortunadamente, tienes varias opciones para renovarla sin derribar nada.

Pintar la cenefa es el método más económico para renovarla. El proceso es simple y lo puedes hacer en una tarde.
Limpia bien la cenefa con agua y jabón para eliminar restos de suciedad, grasa y polvo. Usa un paño húmedo y déjala secar completamente antes de continuar.
Coloca cinta de carrocero por encima y por debajo de la cenefa para evitar manchas en el resto de la pared. Presiona bien los bordes de la cinta para que quede hermética.
Utiliza un esmalte específico para azulejos o cerámica. Aplica una primera capa con un pincel fino, siguiendo la línea de la cenefa. Deja secar según las indicaciones del fabricante y aplica una segunda capa si es necesario.
Para un acabado profesional, aplica blanqueador en las juntas con un cepillo de dientes viejo. Retira el exceso, espera unos minutos y limpia con una esponja. Este paso te ayudará a que la cenefa luzca más fresca y limpia.
Si prefieres no pintar, las cenefas adhesivas son una solución práctica y rápida. Se colocan directamente sobre los azulejos existentes sin necesidad de herramientas ni adhesivos adicionales.
Esta opción es perfecta si quieres cambiar el diseño de vez en cuando o si alquilas el inmueble.
Renovar la cenefa de tu cocina o baño es un proyecto de bricolaje fácil y accesible. En pocas horas tendrás un aspecto completamente nuevo sin los gastos de una reforma completa.