Una de las cosas que mas molestan es cuando las puertas de la casa o de los mueble se caen o aflojan las bisagras. Llega el momento de reparar esa puerta y sus bisagras, a continuación te damos cuatro tips que te darán algunas ideas practicas para que poder hacer este trabajo en casa.
Tiza, cepillo de carpintero, lija, pintura o barniz y arandelas de metal.

Aunque la deformación puede afectar a la puerta o al marco, la reparación siempre se efectuara en la puerta. Para localizar los puntos de roce, pinte con una tiza todo el lateral de la puerta y después, ábrala y ciérrela unas cuantas veces. Los puntos donde la tiza se haya borrado son los que habrá que rebajar.

Desmonte la puerta y cepille los puntos de roce. Una vez rebajada la madera, líjela y vuélvala a pintar o a barnizar, manteniendo el acabado que ya tenía.

Aunque puede ser debido a diferentes factores, normalmente el hundimiento de una puerta se produce por el desgaste de las bisagras. Puede cambiarlas por otras nuevas o bien, modificar la altura de la puerta introduciendo unas arandelas metálicas en las bisagras.

Una vez que ha quitado la puerta y ha liberado las bisagras, introduzca las arandelas de metal en las bisagras. Vuelva a montar la puerta y compruebe que ha quedado a la altura adecuada. Si queda demasiado alta, deberá quitar alguna arandela; por el contrario, tendrá que añadir más si aun no alcanza la altura.
Recuerden que si la bisagra hace ruido podemos solucionarlo así,
Elabore una pasta a base de aceite y polvo de grafito –se obtiene rascando la mina de un lápiz-. Si no dispone de aceite de vaselina, puede utilizar igualmente aceite de oliva.
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