

Sea cual sea la labor que queramos hacer, lo primero de todo será retirar la lámina o la foto que tengamos en el marco. Así trabajaremos más cómodamente y evitaremos el deterioro de la imagen.
Ataques de carcoma
Para reparar un marco que ha sido atacado por la carcoma comenzaremos pasando un cepillo de púas de alambre por toda la superficie. De esta forma se facilita la penetración del producto anticarcoma. Después pasaremos un trapo para quitar el polvo desprendido de la acción anterior.

En el siguiente paso, envolveremos la pieza de madera con un plástico, sellándolo con cinta adhesiva y lo mantendremos así durante una semana aproximadamente. Los vapores que se condensan dentro matarán a la carcoma.
Una vez hecho el tratamiento, podemos tapar los agujeros que ha provocado este insecto. Lo haremos con cera del mismo tono que el de nuestro marco. Ya está listo para introducirle la lámina y colocarlo en su lugar.
Pequeños golpes
Existe la posibilidad de que nuestros marcos sufran pequeños deterioros causados por algún golpe en la moldura. Si en vez de madera maciza, está hecho de pasta, se puede agrietar y tendremos que reconstruirlo. Con el minitaladro provisto de un cepillo de púas y a velocidad lenta retiraremos los trozos sueltos.

Endurecida la masilla, le damos la forma definitiva con el minitaladro y una muela de óxido de aluminio con forma cónica, que nos permitirá trabajar con mayor comodidad. Es conveniente hacerlo con velocidad baja para controlar mejor la máquina. Sustituiremos la muela por un cepillo de púas de alambre para imitar las vetas que pueda tener la moldura en la zona reconstruida.

Comenzaremos aplicando el color de fondo. Una vez hecho, daremos ligeras pinceladas de forma aleatoria por todo el marco con este mismo tono. Los huecos que dejemos sin pintar los cubriremos con el otro color que hayamos seleccionado. Ya tenemos restaurada nuestra moldura, además de haberle dado un original toque de color.